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1/1/16

el niño al que no adopté

Empezamos el año con la traducción de un artículo que hace tiempo teníamos pendiente pero que, por falta de tiempo, no hemos podido terminar de traducir. El artículo apareció en la web de Scary Mummy y está escrito por Liz Curtis Faria que durante mucho tiempo trabajó como asistenta social. La foto la hemos sacado del mismo artículo. Habla sobre el sistema de acogimiento familiar, en Estados Unidos, en el que crecen muchos menores tutelados. 

Os traemos esta traducción y como siempre os recordamos que siempre que traducimos un texto, éste no representa las ideas de la web o de las personas que participan en este blog, únicamente lo traducimos para que sirva de reflexión y para mostrar distintos puntos de vista de distintas situaciones relacionadas con la adopción.

"El niño al que no adopté"

Hubo algo en lo que dijo que me cautivó. Algo en la cadencia de las palabras, el tono de su voz.


"Nadie me quiere. Ni siquiera mi madre que me dio a luz."

Esta es una frase extraña ¿no es así?

Ni siquiera mi madre que me dio  a luz.

Estaba abrochado en el asiento de atrás de mi Toyota, demasiado pequeño aún para sentarse en el de delante. A los 7 se había mudado ya más veces que el número total de años que llevaba en la Tierra. Y esta vez, como las otras veces de antes, se mudaba con sus pertenencias dentro de una bolsa de basura. Una maleta, por lo menos, habría añadido cierto grado de dignidad a todo el asunto - ser "colocado" en otro y otro e incluso otro hogar de acogida antes de llegar a tercero. Las bolsas de basura se rompen, ya sabes. Las bolsas de basura no pueden llevar el contenido de toda una vida, y ciertamente no la de una vida tan frágil como esta.

Se rompen por el esfuerzo, con el tiempo.

Esta mudanza era más difícil para Stephen que al mayoría. Era una casa en la que creía se podría quedar, al menos durante un tiempo. Había sentido afecto allí. Cuando fui a recogerle, después que su madre de acogida notificara que no podía quedarse por más tiempo, vino conmigo fácilmente; la cabeza gacha, ninguna reacción en su cara. No fue hasta que entró en mi coche que empezó a sollozar por el tipo de dolor que te deja sin aliento.

No podía casi ni salir las palabras de su boca. Nadie me quiere. Ni siquiera mi madre que me dio a luz.

Meses más tarde, en otra escena igual (otra madre de acogida, otra mudanza), se resistiría. Correría por toda la sala de estar, escondiéndose detrás de los muebles, rehusando irse. Pero esta noche no tenía ánimo de luchar.

Este era Stephen a los 7.


El Stephen de 9 años tiene un boletín de notas entre sus manos sudorosas. Nos dirigoimos a un evento de adopción*, donde vamos a conocer familias que quieren adoptar a un/a niño/a mayor; familias que no descartan automáticamente a un niño como Stephen con toda su larga "historia". Y él les quiere impresionar, a estos extraños. Quiere ganárselos así que se ha traído su buenas notas como una prueba tangible que es un niño digno de ser amado.

Un niño nunca debería tener que probar que es digno de amor.

El Stephen de 12 años me dice que yo soy su mejor amiga. Yo soy su trabajadora social, y él debería tener un mejor amigo real, pero no se lo digo. Estamos en una grabación para Wednesday's Child**, el programa de las noticias que muestra niños esperando una adopción. Stephen está ante la cámara. Quizás alguien lo escogerá esta vez. Quizás está ofreciendo las evidencias suficientes, a los 12, que es un niño digno de ser amado. Y es digno de ser amado, de verdad. Pero esto no es suficiente. Nunca aparece una familia.

Años más tarde, mucho después que yo dejara al agencia (de adopción), me llegó un email de mi antiguo jefe preguntándome cómo me iba y terminando con una corta PD "Stephen esta encerrado después de escaparse de su casa de acogida. Es necesario que lo adoptes." Mi estómago da una vuelco. He tenido este pensamiento muchas veces. Debería adoptarlo yo misma. Pero no lo hago.

Me enteré de su asesinato a través de un amigo que lo vio en las noticias. Un disparo fuera de una fiesta por una estúpida disputa. Muerto de los 18, muerto justo cuando se convertía en un hombre. Rogué que no fuera mi Stephen. Cuando me di cuenta que realmente era él - que no podía ser otro - sollocé por la angustia que no me dejaba respirar.

Los periódicos no dijeron demasiado sobre el asesinato. Apenas merece una mención. Extraños anónimos dejaron comentarios desagradables online: "Solo otro pandillero" dijeron.

Ni siquiera lo conocían. No conocían ni una sola cosa sobre este chico. No sabíais que cuando niño dibujaba letras en mi espalda con su dedo para pasar el tiempo en al consulta del médico, pidiéndome que adivinara la frase que estaba escribiendo.  “I ♥ U” dibujó entre mis hombros la última vez que jugamos a este juego.

Stephen se había equivocado esa noche en mi Toyota. Su madre le quería, a su manera. Estaba allí, en el funeral. Me saludó amablemente. Creo que sabía que quería a Stephen como yo sabía que ella también. Ambas le fallamos al final, y supongo que eso nos unió. Ninguna de las dos pudo darle una familia.

No había fotos de la infancia de Stephen en el funeral. Ninguna imagen del niño de ojos verdes con la sonrisa dulce para recordarnos lo que habíamos perdido. No había fotos de Stephen con sus hermanos, así que imprimí una instantánea de los cuatro niños juntos, tomadas en una visita supervisada, y las llevé al funeral para darlas a la familia. Era algo que podía hacer, era lo mínimo que podía hacer.

Había muy pocos trabajadores sociales en el funeral, y ninguna de la múltiples madres de acogida de Stephen. ¿Supieron que había muerto? Stephen pasó más parte de su vida siendo criado dentro del sistema (de protección) que fuera. Si reclamas la responsabilidad legal de un niño, mejor preséntate a su funeral. Deberías aparecer cuando muere. Era tuyo, de alguna forma ¿verdad? se lo debes. Y si no te perteneció entonces ¿a quien perteneció?

Su madre estaba allí,  por lo menos. Su madre que el dio a luz. Oigo el eco de su voz desde hace tantos años.

Alguien te quiere Stephen. Quiero decírtelo. Pero es demasiado tarde.

Stephen simboliza a ese niño para mi. El que encarna todos los fallos del sistema, un sistema que está tan roto que para arreglarlo llevaría mucho más tiempo que arreglar todos los huesos rotos de los niños de los que crecen en él.

Se rompen, ya sabes. Estos niños que dejamos atrás. Con el tiempo se rompen.



*NOTA: los eventos adoptivos que se realizan en Estados Unidos, son encuentros, tipo ferias, de familias dispuestas a adoptar y niños susceptibles de ser adoptados, de esta forma los niños que tienen más dificultades para salir en adopción tienen la oportunidad de presentarse ellos mismos a distintas familias y que los conozcan personalmente.

**NOTA: Wendsday's Child es un programa, tipo reportaje, en el que cada miércoles se habla de un niño o niña concreto que está esperando ser adoptado, generalmente niños mayores o con alguna difilcultad que hace que tengan más problemas para ser adoptados.

16/6/15

querer una familia, tener una familia

Hace ya más de 7 años conocí a un niño de entonces 11 años que vivía en el centro junto al que estaba a mi primer hijo. Era un lugar como Aldeas Infantiles en las que una "madre" cuida a un grupo de niñ@s que crecen en un ambiente lo más parecido a una familia posible, con unos cuantos hermanos.


Fue uno de los niños mayores con los que más relación tuve durante el año y medio que duró la adopción. Cuando nos fuimos él tenía 12 años e iba a ser adoptado por una familia. Esa adopción no funcionó y decidió volver al centro.

Ya ha cumplido 19 y ha dejado el centro para vivir por su cuenta. Nunca fue adoptado y desde que volvió al centro después de aquel intento de adopción fallido, ha estado siempre resignado a no encontrar una familia, una resignación entre tristeza y celos por lo que sí salían en adopción.

En su cumpleaños compartió este texto con las personas que hemos compartido con él momentos de su vida.

Hola a todos, mis hermanos, mi familia, mis amig@s... Me he tomado algo de tiempo para compartir este mensaje.

Mañana es mi cumpleaños, ¡un gran día para mi! Soy huérfano desde pequeño. Sin madre, sin padre ¡y de ello hace ya 19 años!

Yo quería ser como aquellos que tiene una familia de verdad... y Dios no se olvidó de mis plegarias. Me ha dado una casa, una familia, y a mis hermanos... que me quieren, tal y como soy. Ahora me siento protegido con el amor y afecto que esperé tanto tiempo.
Quiero compartir mi felicidad con vosotros ya que os quiero mucho. Sé que muchos de vosotros también me queréis mucho a mi. Es por esto que quiero compartir con todos vosotros, incluso los que tenéis padres y pensáis en otras preocupaciones.

Lloro en el momento en que pienso en vosotros. Mis hermanos, mis amigos, mis maestros y educadores, y todos vosotros.... nunca os podré olvidar. Pero mis lágrimas son también de felicidad pensando en el futuro que me espera. Voy a hacer lo posible para demostrar que soy digno de esta nueva vida.

He cambiado mucho gracias a la amistad, a la lealtad y el amor de todos vosotros.

A todos, un fuerte abrazo.

13/5/14

motivos por los que NO adoptar

Hemos encontrado en internet un listado de motivaciones por las que NO se debería adoptar, muy interesante por lo que os lo reproducimos aquí traducido al castellano.  Este listado ha sido escrito por Barbara Holtan, madre junto a su esposo, de 5 hijos, 3 de ellos a través de la adopción.



QUIERO ADOPTAR YA QUE
RazonesConsejo
Quiero un compañero de juegos para mi hijo biológico.Alquila al hijo de tu vecino.
Mi religión me dice que debo llegar a aquellos menos afortunados que yo.Pon una buena suma de dinero en la cesta de la colecta el próximo domingo.
Mi infertilidad en una constante tristeza. Duele tremendamente.La infertilidad es devastadora, pero debes entender que adoptar no la cura
Estamos muy bien y podríamos darle tantas cosas a un niño…Envía un cheque a tu organización favorita de ayuda a los niños.
Nuestro matrimonio se tambalea y un niño podría volver a unirnos.Eso nunca pasará
Como no podemos tener hijos biológicos, supongo que no hay diferencia de todas formasEs un buen inicio, pero hay que ir más allá de ser la segunda mejor opción.
También podríamos adoptar…No
Ninguna opción en mejor o peor, pero la paternidad/maternidad adoptiva y ser padre biológico son realmente lo mismo, no?Son DIFERENTES
Realmente quiero adoptar pero mi marido no está seguro. Ya cambiará cuando tengamos al niño con nosotros.¿Y si no lo hace?
Me siento tan vacío por dentro. Un niño llenará este vacío.Búscate un amigo
Me dan ganas de llorar cuando veo todos esos niños sin hogar. Creo que me quedaré con alguno.Ningún niño necesita compasión. Haz un donativo.
No hay absolutamente ningún niño al que no podría querer.UH! Yo podría enseñarle algunos.
Soy profesor (o trabajador social o médico o profesional de la salud mental) y soy muy bueno tratando con niños.Tratar a un niño como profesional es muy distinto a ser su padre.
Todos estos niños lo que necesitan es amor.Yo también pensaba lo mismo. Ahora lo conozco mejor.
A mi/nosotros, realmente nos gustan los niños y nos gustaría añadir uno (o más) a nuestra familia. Quiero ser el padre/madre de alguien. Sé que tengo mucho que aprender pero quiero empezar.¡Si! No te lo pienses, estás en el buen camino.




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4/5/14

mi primera kafala

Este artículo fue escrito y publicado en la revista Niños de Hoy en un número (el 47) de finales de 2012 en el que dedicaron una monografía sobre la kafala en Marruecos y se publicaron diversas experiencias. En al revista lo publicaron bajo el título de "Madre tenaz: un proceso complicado". Su autora lo ha publicado también en su blog y nos ha permitido publicarlo aquí añadiendo además una pequeña revisión al final del mismo.


Al Fatiha es la oración de apertura del Corán, dice algo así como guíame por el camino recto… me parece simbólico. En ir de la crèche al juzgado tardaba lo que en recitar mentalmente una vez esta oración, a veces en un día la recitaba 10 veces, ida y vuelta del juzgado.

Cuando empecé con el proceso de adopción tenía preferencia por adoptar en un país africano porque había estado allí trabajando y me sentía vinculada especialmente a este continente. Tuve que ir descartando países por no cumplir los requisitos que exigían y finalmente que quedaron dos, Etiopia y Marruecos. Para decidirme decidí visitar las distintas ECAI, incluso plantearme países en otros continentes si es que me parecían mejor opción. De todos los países en los que podía adoptar el único que conocía y había visitado era Marruecos.

Asistí a una reunión en la asociación IMA donde dos madres que ya habían hecho una kafala nos explicaron el proceso y fue después de esta explicación que me decidí por Marruecos. Como supongo que le pasará a mucha gente me daba miedo tener que tramitar el proceso yo sola, pero por otra parte me encantó como hablaron de su proceso de adopción, de los niños y las crèches (los centros donde se encuentran los menores de 6 años), y me gustaba poder controlar el proceso tan de cerca.

Cuando por fin tuve el Ci las informaciones sobre los procesos en Marruecos eran bastante desalentadoras, no asignaban niños en las ciudades donde se había dirigido la mayoría de familias, había familias estancadas en medio del proceso sin saber cómo terminaría… así que esperé.

Esperé y desesperé un poco, hasta que decidí intentar contactar con nuevas ciudades para ver las posibilidades. Así fue como por casualidad encontré a mi hijo.

Mi madre y yo llegamos a Marruecos después de un primer contacto telefónico y no conocíamos nada de la ciudad en la que estábamos, eran solo las 7 de la tarde y salimos a comprar agua y dar un paseo. A los dos pasos nos encontramos frente a la puerta de la crèche y pensé que mi niño seguramente estaba ya allí dentro. En ese momento hablamos que el proceso podía durar un poco ya que no conocíamos ningún antecedente de kafala en ese juzgado pero que una vez empezado, ese sería el niño y no lo podría dejar.

Por la mañana, ya dentro con la asistente social y después de hablar un rato me dijeron que había solo un niño que podía ser kafalado, y me preguntaron si quería verlo. Casi antes de poder decir que si me lo pusieron en brazos. Era un bebe muy pequeño, mucho más de lo que me había imaginado que sería y temblaba. No me atrevía a mirarlo. Entonces mi madre le dijo: ¡Qué ojos tan bonitos que tienes! Y entonces levantó la cabeza y me miró… y si… tenía unos ojos preciosos, enormes y negros.


El camino no fue nada recto.

Desde esa mañana de la asignación hasta que me dieron su kafala y pudimos empezar a tramitar el pasaporte y el visado para llegar a casa pasaron 18 meses.

No podría explicar la causa exacta de que el proceso se alargara tanto, fueron muchas cosas. Por una parte los extranjeros que habían realizado una kafala en ese juzgado no hacían los seguimientos requeridos por el juez, por otra parte el hecho de ser monoparental tampoco ayudó mucho ya que era el primer caso que se daba en el juzgado y siempre me sorprendía algún puente o vacaciones… tampoco ayudó que los papeles del niño se perdieran en el juzgado y aparecieran meses después en la carpeta de otro niño. Fue duro, fue difícil, muchos viajes a Marruecos, mucha desesperación, pero aprendí muchas cosas.

No esperaba cuando empecé que el proceso fuera a ser así, que debería hacer yo todos los papeles, incluso redactarme mis propias demandas y recursos (con la inestimable ayuda del escribano público), ni tenía ni idea que llegaría a moverme por un juzgado marroquí con la seguridad que llegué a hacerlo (yo, que me perdía en mi propia ciudad), no tenía ni idea de las preguntas que llegarían a hacerme, ni sabía las muchas cosas que viviría en la crèche, , ni las personas que llegaría a conocer, ni cómo podía cambiarte un proceso así y afectar a un niño tan pequeño. Cuando empecé, no tenía ni idea de nada.

Mi hijo a veces me recibía con besos y una sonrisa, otras veces enfadado, otras me pegaba y luego me abrazaba y se ponía a llorar. Cuando me iba me buscaba detrás de todas las puertas de la crèche y se quedaba sentado en una esquina sin querer hablar con nadie. Un día que llegué me dijo su primera palabra, se acercó al verme en la puerta, me señaló y dijo: ¿titi? (¿te sientas?).

Cuando empezó agosto y el juez se fue de vacaciones perdí la esperanza de llegar a obtener la kafala, me volví a casa y me despedí de todo el mundo.

Pero volví al cabo de un mes otra vez e hice el interrogatorio con la policía (dos días seguidos…) porque las entrevistas que había hecho antes con las otras autoridades no habían sido suficientes y el juez dijo que firmaría. Y un lunes por la mañana cogió la hoja verde de un montón, la firmó y salió del despacho para dársela a su secretario. Cuando entré en la crèche con la copia de la sentencia en la mano se la leyeron todas las cuidadoras y empezaron a gritar yu-yu. Esa noche lo celebramos comiendo harira y dulces con ellas mientras todos los niños dormían.

El día siguiente salimos de la crèche y mi hijo durmió una siesta de 4 horas en la cama del hotel. A partir de aquí la logística fue un poco más complicada, era Ramadán y todos los restaurantes estaban cerrados hasta la puesta del sol, coordinar las mega-siestas con los horarios del juzgado para conseguir los documentos para el pasaporte era complicado y yo estaba agotada del proceso, así que el trámite lo terminó un abogado.

Finalmente un viernes de mi segundo Ramadán en Marruecos, a las 4,30h de la tarde, conseguí el pasaporte de mi hijo. Estábamos sentados en un banco delante de la ventanilla del funcionario esperando a ver si ese día nos podía hacer el pasaporte y entonces le llamaron, me miró y me dijo: El Gobernador quiere verte. Subimos y subimos escaleras hasta llegar a su despacho. Solo quería saber cómo eras, me tengo que asegurar que no lo quieras para algo malo – cogió al niño en brazos y lo levantó en el aire – a la chance!. Y firmó el pasaporte.

Y salimos del edificio con un sol enorme de setiembre que empezaba a bajar del cielo y fue como un final de película en tecnicolor.

Bueno, evidentemente no fue el final de los trámites, también tuvimos problemas con el visado de entrada en España, por algún problema denegaron la primera petición de visado y lo que debería haber tardado 4 días tardó 21… pero llegamos a casa en octubre.


Hemos hecho los seguimientos en el Consulado que ha pedido el juez desde Marruecos. De forma más informal envío fotos a la crèche y mantengo correspondencia con la asistente social. No me gustaría que ninguna familia más, ni ningún niño, tuviera problemas porque yo no hago los seguimientos… tampoco me gustaría que pensaran que me lo llevé para hacerle algo malo.


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Desde que redacté este texto para la revista Niños de Hoy han pasado un par de años. justo en ese momento, en el que escribía eso había empezado mi segunda kafala en Marruecos, una kafala que, gracias a la experiencia de la primera esperaba mucho más tranquila... y realmente ha sido mucho más tranquila, pero no porque haya sido un proceso más fácil sino por eso que supongo llaman "ser más maduro". Cuando escribía ese artículo ya tenía al que iba a ser mi segundo hijo asignado. Recuerdo como entonces decidí no contarlo, decidí no hacerlo casi ni a los miembros de mi familia y solo a unos pocos amigos, ya que me suponía una tensión emocional demasiado grande, solo de pensar que podía pasar otra vez lo mismo, o peor, ya que era consciente que, aunque la gente de mi alrededor incluso la gente en Marruecos considerara que iba a ser mucho más fácil porque ya tenía un niño en kafala, podía no salir bien.

Y supongo que no salió bien. Después de la asignación, unos cuantos viajes, permanecer un tiempo en Marruecos, y demás cosas que hacemos todos cuando nos encontramos en situaciones así... Un día el niño ya no estaba. Como había pasado en el caso de mi primer hijo pasó una familia por la crèche que decidió ir al tribunal y pedir la kafala del niño. En este caso el juez, otro distinto al de la primera vez, decidió dárselo y en menos de una semana el niño estaba ya con ellos.

Si alguien ha seguido el tema de las kafalas sabrá que se prohibieron las kafalas a extranjeros y que unas cuantas familias, los periódicos hablaban de unas 40 pero seguramente eran más (yo no mantenía contacto con ninguna así que intuyo que a mi no me contaban en ese número e igual le habrá pasado a otras familias), nos encontramos con asignación, algunas veces ya con la mitad del proceso realizado, y sin poder continuar, en un limbo del que nadie sabía sacarnos.

Creo que el juez tomó la mejor decisión. Incluso en ese momento en que me me dio un bajón y me sentí muy triste, sabía que era la mejor decisión. No hubiera tenido mucho sentido tener una pataleta ya que la balanza se inclinaba claramente hacia un lado. Crecer en una crèche no es lo que tiene que hacer un niño, si puede salir debe salir... lo antes posible.

Una vez escribí en mi blog sobre qué eran para mi realmente problemas con la kafala, fue antes de esto... y bueno, sigo pensando los mismo.

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24/11/13

cuando la familia falla

Después que saliera a la luz el artículo de Reuters que podéis leer en inglés aquí y que comentamos en otro post recientemente, han salido numerosos artículos hablando sobre las adopciones truncadas.
 
Queremos destacar este que os traducimos aquí, publicado en Rainbowkids, una de las webs de adopción más relevantes de Estados Unidos que incluye un photolisting (listados con fotos de niños/as adoptables) en el que a menudo se presentan niños para ser re-colocados después de una adopción fracasada aunque siempre a través de los cauces legales, y escrito por Martha Osborne, ya que consideramos que da unas ideas generales y muy completas., aunque sean desde al perspectiva americana.
 
Marta Osborne es una adulta adoptada, madre de a 5 hijas a través de la adopción y la madrastra o de 3 chicos. Fue cofundadora de RainbowKids, fundada en 1995 con el fin de ayudar a las familias a aprender más acerca de la adopción y especialmente a informar sobre la adopción de menores con necesidades especiales.  En los últimos años, RainbowKids se ha diversificado para apoyar los programas humanitarios que trabajan para mantener a los niños en sus familias de origen, y a programas de asistencia a los niños a recibir consultas médicas y terapias dentro de sus países de origen.  

Como siempre que traducimos un texto, éste no representa las ideas de la web o de las personas que participan en este blog, únicamente lo traducimos para que sirva de reflexión y para mostrar distintos puntos de vista de distintas situaciones relacionadas con la adopción.

En una de las series de artículos de lo más terribles y reveladores aparecidos en la prensa esta semana y en la cadena NBC en el Today Show, la reportera Megan Twohey narra en  un mundo de familias que fallan y de niños que sufren. The Child Exchange: Inside America’s Underground Market for Adopted Children (Dentro mercado underground americano de los niños adoptados) se centra en unos grupos de yahoo y en una página de facebook creados para que, de forma privada, contacten familias en crisis con sus hijos adoptivos con familias que quieren “adoptar” (simplemente ser propietarios) de estos niños. A esto en el artículo de le llama “re-homing” (re-colocar), en muchos casos estos actos de desesperación son ilegales, inmorales y provocan estragos en los niños.
 
 

Algunas adopciones fracasan. Esto no es un secreto que guardan las agencias de adopción o las familias adoptivas. A pesar de los grupos de apoyo, el apoyo post-adoptivo, consejeros, formadores y mentores para las familias que quieren adoptar a menores en los grupos de mayor riesgo, necesidades especiales (niños mayores, grupos de hermanos...), hay un porcentaje de adopciones que no acaban bien. En muchos de estos casos los recursos resultan insuficientes no están infrautilizados. En otros casos, las necesidades de la familia son mayores que cualquier intervención que se pueda realizar.

La Child Welfare Information Gateway tiene una publicación excelente que cita meticulosamente estudios sobre las adopciones fracasadas y las disoluciones, que deja claro que a menudo estos fracasos combinan diversas causas que involucran tanto a los padres adoptivos, cómo la edad e historia del niño en el momento de la adopción y sus comportamientos, y los recursos de formación y post-adopción ofrecidos a la familia. Estas no son excusas, son los resultados de los estudios llevados a cabo con familias adoptivas con la intención de mejorar los procesos adoptivos.

¿Qué es una ruptura?

En término interrupción o ruptura se utiliza para describir un proceso de adopción que termina cuando el niño ya se encuentra con la familia (en acogida)pero antes que se haya producido la adopción legal, y implica la vuelta del niño al sistema de acogimiento en hogares de acogida o residencia, o nuevamente adoptado por otra familia.

¿Qué es una disolución?

El término disolución se utiliza generalmente para describir una adopción en la que se ha roto o disuelto la relación legal entre los padres y el hijo, ya sea de forma voluntaria o involuntaria, después de una adopción legal. Esto implica la vuelta del niño al sistema de acogimiento en hogares de acogida o residencia, o nuevamente adoptado por otra familia.

Debe distinguirse entres disolución legal o la ruptura de la adopción y los casos aparecidos en le documental de Reuters sobre los “anuncios” privados de niños o la “re-colocación” de niños por sus familias adoptivas (sin supervisión legal).

Uno es un proceso legal, hecho por el interés superior del menor, el otro es tráfico de menores.

Se dan ambas situaciones (disolución legal e ilegal de la adopción). La ruptura/disolución legal se da después de tener a una familia en crisis trabajando mediante asesoramiento, recursos de apoyo familiar, hasta decidir que ese niño en esa familia tiene necesidades que superan de largo las capacidades de la familia. Es DURO disolver una adopción. Una familia, a menudo una buena familia, pueden pasar años intentando seguir juntos y que las cosas funcionen. En muchos estados (se refiere a Estados Unidos) no existen procesos legales establecidos para la disolución de la adopción. Los hijos biológicos y los adoptados son tratados de forma idéntica desde el punto de vista legal (como debe ser). La disolución legal del vínculo familiar puede no ser posible. Lo niños no pueden pasar a ser acogidos por el estado voluntariamente por sus padres, como cree mucha gente. La falta de servicios de salud mental, apoyo e intervención pueden llevar a una familia en crisis a sentirse desesperada y sin una dirección a seguir.
 
Los niños vulnerables, las familias en crisis, la poca supervisión y los predadores, son una combinación que puede llevar a resultados desastrosos. Los artículos de Reuters se centran en Nicole Eason, una pervertida manipuladora que se aprovechaba de familias en circunstancias desesperadas. Después que le retiraran ala custodia de sus hijos biológicos, Eason y sus maridos/parejas se movían de un estado a otro, obteniendo la tutela de 6 niños diferentes.
 
El artículo se centra en Eason y diversas familias que buscaban nuevas familias para sus hijos, de forma privada, a través de internet utilizando diversos grupos de yahoo.

El término “reclutamiento de familias” lo utilizan las agencias y los trabajadores de bienestar familiar que buscan familias interesadas en la adopción. Tanto las agencias de adopción legal como los trabajadores sociales buscan familias a través de diversos medios. Estos incluyen páginas web, medios de comunicación y otras formas de publicidad. Estos métodos utilizados no son muy diferentes a los utilizados por estas familias para buscar otras familias. Es lo que pasa cuando se encuentra a una familia lo que es distinto.
 

El estudio psicosocial.

En un proceso legal, una familia interesada en adoptar a un niño empieza un proceso legal o contrato que requiere de un estudio psicosocial. El estudio psicosocial incluye la revisión de los antecedentes penales, una visita al hogar, asesoramiento y formación, y una minuciosa investigación de los antecedentes de la familia o individuo interesados en criar a un hijo a través de la adopción. También evalúan las capacidades de los padres para criar un hijo con diferentes necesidades.
 
Lamentablemente, las familias de las que se habla en los artículos no utilizaron los servicios de una agencia legal de adopción. Actuaron solos, utilizando los grupos de internet que no ofrecen ningún tipo de investigación sobre las familias interesadas. Y cómo destacan los artículos, los niños se vieron afectados. No hay nadie que lo niegue.
 
Pero, de nuevo, algunas veces las adopciones FALLAN. Un hecho interesante es que los 261 casos utilizados por Reuters para elaborar su informe “The Child Exchange: Inside America’s Underground Market for Adopted Children” fueron descubiertos por Dawn Davenport, fundador de la web Creating a Family. Después de investigar los casos, Dawn descubrió que muchas, de hecho la mayoría, de las familias involucradas estaban utilizando una agencia de adopción autorizada. Esto significa que estas familias deben tener un estudio de sus antecedentes y del hogar. Damos este dato para mostrar que el “mercado de comercio ilegal de niños” puede ser mucho, mucho menor que el que el artículo de Reuters conduce a los lectores a creer. Que el problema real de estas familias que esquivan la ley y hacen cualquier cosa éticamente inimaginable es uno que se puede solventar. Podemos llegar a estas familias en crisis y ofrecerles esperanza, apoyo y opciones que sean para el mejor interés del menor.

Como trabajadora en la defensa del niño que ha recomendado de forma continua a las familias trabajar únicamente con profesionales autorizados, acreditados, que hayan sido minuciosamente examinados para tratar temas de adopción, la frustración que produce que en Estados Unidos puedan seguir dándose casos en los que los niños pasen de una familia a otra sin ningún tipo de supervisión es indignante. Cualquier familia que desee obtener la tutela de un menor debería estar obligada a pasar por un proceso de estudio pisco-social. Un proceso que sólo debe poder ser realizado por un trabajador social o agencia de adopción con licencia. Debe incluirse también una supervisión posterior a la adopción. La serie de artículos de Reuters destacan la deplorable realidad de las leyes que se bordean, no se ejecutan o simplemente no existen.

Estas atrocidades han sucedido. No tiene por qué repetirse. Todos estaremos de acuerdo que debe tenerse en cuenta crear nuevas leyes sobre la tutela de los hijos, ya sean biológicos o adoptados, y ponerlas en práctica. El tráfico de menores es inaceptable y debe evitarse.

En la actualidad, las familis en crisis, tienen opciones limitadas. Queda mucho trabajo por hacer. Algunas de las mejoras que podrían hacerse son:
 
  • Formación pre-adoptiva: Ayudar a las familias a tomar buenas decisiones requiere de una buena formación. Ya existe esta formación, "Adoptiong Lerning Partners"es un recurso fantásticos y, ya que el gobierno de Estados Unidos está invirtiendo dinero en sitios web como adoptUSKids.ord, financiar una formación en linea no sería una idea descabellada. Deberían compartirse los recursos, si existe un buen sistema de fromación para padres y madres biológicos, se podría adaptar a la formación de los apdres y madres que adoptan internacionalmente. Los padres y madres necessitan tener la mayor cantidad de información posible. Deben aprender que los menores que provienen de lugares duros requerirán de una crianza terapéutica (podemos citar aquí a la increible Dra. Karyn Purvis). La ignorancia de esta situación es inaceptable. Debería ser obligatoria una formación intensa, esta formación está disponible ya, no es necesario volver a inventar la rueda.
  • Apoyo en la post-adopción: Todo el mundo habla de ello y se han hecho muchos avances en los últimos 10 años. Pero en realidad no hay nigún sitio web único en el que pueda encontrarse específicamente recursos, grupos de apoyo, terapeutas, etc, post-adoptivos cerca de sus lugares de residencia. una vez más la opción de formación en línea puede sustituir a la presencial y ser muy beneficiosa.
  • Intervención: A veces, se enfoca tan intensamente el problema en la adaptación del niño que el ajuste o depresión post-adoptiva por parte de alguno de los padres puede pasar desapercibida. No siempre "es el niño". A menudo es una combinación de factores que supera la capacidad de la familia para salir adelante. Explicar a la familia extensa y a los amigos la mejor forma para apoyar a la nueva familia adoptiva puede generar el soporte necesario y evitar que se produzca una crisis.
 
Cuando todo lo demás falla.
 
La primera opción para una familia debe ser su agencia de adopción, original, si es posible. Hay algunas familias que se sienten inseguros sobre esto. Temen que los funcionarios estatales de bienestar se involucren en su familia (y puedan perder la custodia de sus otros hijos). La verdad es que, el personal de la agencia de adopción, están obligados a informar a los funcionarios del estado sobre cualquier sospecha  de abuso o negligencia. Pero no por ello se debe temer a la agencia. Son profesionales capacitados y capaces de ofrecer apoyo y recomendar recursos a las familias que se encuentran en esta situación.
 
Pero esta no es siempre una opción. Hay agencias que han cerrado o las relaciones entra la familia y la agencia no son fluidas. Nuevamente si se compartieran recursos con  los programas ya existente financiados por el gobierno esta podría ser una opción a la disposición de las familias si se dispusiera de financiación adicional.
 
Las agencias que trabajan con familias que desean interrumpir o disolver la adopción, existen. En RainblowKids no vamos a dar nombres. Se deba hacer una búsqueda en internet y la familia debe recabar información sobre la agencia, su reputación y sus intereses.
 
Daños colaterales: las familias adoptivas.
 
La mayoría de familias adoptivas son como las familias biológicas. Queremos y apreciamos a nuestros hijos. Estos niños y niñas que llegan a nuestra familias de entornos difíciles son nuestros regalos más preciados. Dadoq eu soy adoptada y madre adoptiva, leer estos artículos ha sido profundamente inquietante y doloroso. Me duele por los niños y niñas que han sufrido, por las familias que se sienten desesperados, por los niños y niñas adoptados a los que les va bien y ahora deben enfrentarse a adultos y compañeros que ahora perciben qeu estas situaciones son "la norma" para las familias adoptivas. Eso es: que no queremos a nuestros hijos, que nos damos por vencidos que comerciamos cons ellos como si fueran mercaderías cuando las cosas se ponen difíciles. Es cierto que los artículos de reuters pueden arrojar luz sobre una seria de prácticas terribles, trágicas y deplorables, pero al mismo tiempo deformar o incluso confirmar en las mentes del público en general que las familias adoptivas son muy diferentes de las familias "normales".


  

Como las familias adoptivas, nos convertimos por defecto en portavoces de la adopción. Cuando los programas de televisión salen al aire o se publicar notícias en internet, nuestros amigos y familiares esperan de nosotros una reacción. Es comprensible que estemos indignados. Deberíamos estar indignados por los niños que han sufrido. Pero hago un llamamiento a todos los apdres: Nuestros hijos están escuchando.
 
Nuestros hijos se miran en nosotros para dar sentido a las preguntas que ellos también reciben de algunos adultos o de amigos. Comentarios como: "Eres muy afortunado, tus padres nunca te van a vender a un extraño" pueden ser abrumadores y confusos. Imaginad a un compañero de clase diciendo: "¿Eres adoptado? ¿Tus padres te hacen cosas malas? ¿Duermes con ellos en su cama?" Este tipo de preguntas ocurren despues de este tipo de publicidad negativa. La situación puede ponerse fea. Un buen modelo de conducta y las respuestas adecuadas pueden ayudar a nuestros hijos a formar una identitat positiva y enfrentarse a los desafíos que representan personas poco informadas. Quizás sea el momento para invertir en un libro (W.i.s.e. Up Powerbook ) que ayuda a los niños a responder las preguntas difíciles sobre la adopción.
 
En público: menos es mejor. una vez ha empezado una conversación (frente a su hijo o hija) y ya no tiene control sobre lo que dicen los demás, un simple: "Si, he leido sobre estos casos tan raros. Lo que pasó a estos niños es deplorable. Me gustaría que hubiera un artículo en profundidad sobre la alta tasa de éxito que tienen la mayoría de familias adoptivas" es una respuesta fácil, seguido rápidamente de un cambio de tema.
 
Es necesario un cambio. Debemos contruir un mayor apoyo para las familias en crisis. En los peores casos y situaciones, también debe proporcionarse a los niños un refugio seguro y un proceso para proporcionar estabilidad a estos niños.
 

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21/11/13

¿son los padres que renuncian a sus hijos adoptivos indiferentes o no están preparados?


Esta es la traducción de un texto publicado en el New York Times por Tina Traster, madre adoptiva de una niña de origen ruso y autora del libro "Rescuing Julia Twice: A Mother’s Tale of Russian Adoption and Overcoming Reactive Attachment Disorder" (Rescatando a Julia dos veces: La historia de una madre por adopción en Rusia y cómo superar el desorden de apego reactivo) que va a publicarse próximamente en Estados Unidos. Si te interesa puedes visitar su web.
 
Como siempre que traducimos un texto, éste no representa las ideas de la web o de las personas que participan en este blog, únicamente lo traducimos para que sirva de reflexión y para mostrar distintos puntos de vista de distintas situaciones relacionadas con la adopción.
 
La semana pasada recibí un e-mail de una madre sobre como adoptó a un niño huérfano de origen ruso hace 13 años y la forma en la que todo salió mal. En unas frases directas me contó cómo ha viajado dos veces a Siberia. Me contó que su hijo ha estado entrando y saliendo de centros de detención juvenil. Ahora, a los 1 años, está bajo la custodia del estado y no quiere saber nada de ella. Esta mujer estaba devastada y no podía dar sentido a todo lo sucedido. Me dijo que después de invertir todo lo que tenía en ese niño, económica y emocionalmente, se ha quedado con nada ni nadie.
 
Sabía que yo la entendería. Había leído un ensayo que escribí sobre la dificultades que tuvimos, mi marido y yo, criando a nuestra hija adoptada en Rusia, y sabía que tenía un libro de memorias centrado en la adopción y el trastorno de apego que va a ser publicado el próximo año.
 
En su e-mail me preguntaba si podía llamarla. Lo hice. Hablamos de cómo mi marido y yo trabajamos con nuestra hija los primeros años cuando no se vinculaba, cuando teníamos un miedo de muerte a que no nunca fuera capaz de apegarse a nosotros o querer a los demás. Estaba feliz de saber que las cosas al fin salieron bien. Sobre todo, esta mujer, necesitaba liberar sus sentimientos de culpa, incapacidad y desesperación. Quería deshacerse de su carga. Quizás con solo hablar con ella podía ayudarla a hacerla más ligera.

 
  
Curiosamente, tuvimos esta conversación horas después de haber leído un informe de investigación de Reuters sobre el "realojamiento", una horrible historia de cómo algunos padres de niños adoptados internacionalmente se había ido "deshaciendo" o "regalando" a sus hijos a extraños, sin la intervención de agencias estatales, consejeros e incluso sin abogados. El artículo es cómo el guión de una película de terror: una persona adoptada en Liberia, con problema de salud y comportamiento severos, que había estado con una familia adoptiva 2 años fue entregada a otra familia en el exterior de su parque de caravanas. Sin abogados o servicios sociales involucrados en ese intercambio. Los padres de al menor adoptada simplemente firmaron un acta notarial declarando que ese extraños se convertían en los guardianes de su hija.
 
Reuter analizó más de 5000 entradas sobre "realojamiento" en un periodo de 5 años en una lista de correo de Yahoo. La mayoría de los niños habían sido adoptados en el extranjero, de países cómo Rusia, Cina, Etiopía y Ucrania. En un caso el anuncio decía: "Adoptamos a una niña de 8 años de China... Desafortunadamente estamos luchando después de tenerla en casa 5 días". ¡Guau, cinco días enteros y ya están dispuestos a renunciar a ella!
 
Si no eres un padre adoptivo de un menor de el extranjero, puedo apostar a que su cerebro es incapaz de imaginar algo tan atroz. ¿Cómo puede un padre deshacerse de su hijo? Incluso si el niño no responde al amor o parece estar lleno de odio ¿cómo puedes entregarlo a un extraño? Una persona así no es tan solo no apto cómo padre, debe ser una persona depravada, sin corazón. ¿Verdad?
 
Como madre adoptiva, tengo información privilegiada sobre cómo puede ser de difícil una adopción. No creo que la gente viaje a China, Rusia y Etiopía con malas intenciones. De hecho, las personas que quieren criar a un niño que necesita un hogar probablemente empiezan con el corazón lleno de amor y optimismo. Pero, cuando vuelven a casa con su hijo y la emoción se calma, y los problemas comienzan ya que no pueden manejar a su hijo, sus sueños se convierten en pesadillas. Se encuentran solo, asustados, privados y llenos de pesar. ¿Cómo se comportan en esas circunstancias no sólo podría sorprender al mundo, también escandalizar a los propios padres? En uno de los mensajes de la lista de correo del artículo de Reuters, una mujer que había adoptado a un niño de 11 años de Guatemala escribía: "Me siento totalmente avergonzada de decirlo pero realmente ¡ odiamos a este niño!".

 
Naturalmente el artículo de Reuters nos hace aferrarnos a una solución rápida. Se han hecho llamamientos para que se revise la situación de estos padres e hijos adoptivos, junto a propuestas de para crear sistemas que eviten y contrarresten estas situaciones. La rotura de una adopción para poder encontrar una nueva casa a un niño puede tener éxito, tanto para la familia original como para el menor y la nueva familia, y a menudo el mecanismo legal utilizado por las familias es le mismo que menciona el texto de Reuters: el poder notarial. Pero ¿cómo podemos proteger a los niños contra el abuso de este poder (notarial)?
 
Esto es de los que creo que deberíamos estar hablando: muchos, tal vez incluso la mayoría, de los padres adoptivos no están realmente preparados para las consecuencias de ser el padre/madre de un menor que ha empezado su vida en una institución u orfanato. No estamos preparados para manejar un trastorno de apego reactivo, el síndrome alcohólico fetal, menores violentos o que se autolesionan. Mi marido y yo por ejemplo, no teníamos ninguna formación sobre estos temas antes de llevarnos a nuestra hija de 8 meses a casa hace diez años desde Siberia. Me han dicho desde la mayoría de estados que las cosas han cambiado, los futuros padres adoptivos deben asistir a talleres y leer sobre estos temas, pero yo conozco cómo me sentía después de haber leído un poco sobre ellos. Estoy realmente segura que la mayoría de nosotros creemos que con amor es suficiente, la herida va a desaparecer. Que con suficientes cuidados, cariño, comida y juguetes se puede borrar el pasado.
 
No podemos y no lo hacen. La adopción de un menor en estas circunstancias es rara vez una camino fácil. Si los padres tienen suerte, como nosotros hemos tenido, nos encontramos con recursos, con suficiente resilencia (capacidad de resistir al adversidad) y el amor que necesitamos.


 
La única cosa buena que puede surgir de las tragedias descritas por el artículo de Reuters es el esfuerzo de la sociedad para involucrarse en las vidas de las familias con hijos adoptados en el extranjero. Aquellos de nosotros que nos estamos hundiendo necesitamos más comprensión, apoyo y diálogo sobre que es para nosotros al experiencia de la paternidad. Debemos sentirnos más comprendidos y menos juzgados. Mientras todos hablan sobre que las agencias de adopción deben añadir servicios de post-adopción más consistentes, aún queda mucho por hacer. Lo ideal sería que las personas que trabajan, enseñan y cuidan de niños pequeños - de los maestros a los pediatras y terapeutas - fueran formados sobre los menores institucionalizados que han sido adoptados. Deberían estar capacitados para reconocer sus síntomas. En mi caso, si hubiéramos tenido profesionales alrededor que entendieran que era un desorden de apego reactivo, habríamos cogido los problemas de Julia antes.
 
Recibo e-mails muchas veces de padres de menores adoptados en el extranjero que están luchando. Lo que me dicen siempre es que se sienten consolados de saber que no están solos.
 
 
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