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22/11/14

3 años esperando a para salir de un orfanato

Como ya sabéis, después de casi 3 años de espera, 12 familias siguen con sus procesos de kafala paralizados en Agadir. A pesar de las sentencias favorables del Tribunal de Casación (Tribunal Supremo de Marruecos) y el tiempo transcurrido, ninguno de los niños ha salido todavía de la crèche. Desesperados, una de las familias ha iniciado un proceso de recogida de firmas para intentar sensibilizar a las autoridades españolas.

Os animamos a todos a firmar la petición y compartirlo en vuestro muro.

8/6/14

hijos del corazón

Hijos del corazón es una serie documental que, aunque hace ya algunos años que se hizo y la situación de la adopción internacional ha cambiado mucho, marcó a muchos de nosotros durante y antes de empezar su proceso de adopción.

Os traemos aquí el documental como recuerdo de esos momentos y también para aquellas familias que son ya "de otra época" y no lo conocen. Muchas de las historias, especialmente al tratar los momentos post-adoptivos, siguen perfectamente vigentes.

CAPITULO 1


CAPITULO 2


CAPITULO 3


CAPITULO 4


CAPITULO 5


CAPITULO 6


CAPITULO 7


CAPITULO 8

4/5/14

mi primera kafala

Este artículo fue escrito y publicado en la revista Niños de Hoy en un número (el 47) de finales de 2012 en el que dedicaron una monografía sobre la kafala en Marruecos y se publicaron diversas experiencias. En al revista lo publicaron bajo el título de "Madre tenaz: un proceso complicado". Su autora lo ha publicado también en su blog y nos ha permitido publicarlo aquí añadiendo además una pequeña revisión al final del mismo.


Al Fatiha es la oración de apertura del Corán, dice algo así como guíame por el camino recto… me parece simbólico. En ir de la crèche al juzgado tardaba lo que en recitar mentalmente una vez esta oración, a veces en un día la recitaba 10 veces, ida y vuelta del juzgado.

Cuando empecé con el proceso de adopción tenía preferencia por adoptar en un país africano porque había estado allí trabajando y me sentía vinculada especialmente a este continente. Tuve que ir descartando países por no cumplir los requisitos que exigían y finalmente que quedaron dos, Etiopia y Marruecos. Para decidirme decidí visitar las distintas ECAI, incluso plantearme países en otros continentes si es que me parecían mejor opción. De todos los países en los que podía adoptar el único que conocía y había visitado era Marruecos.

Asistí a una reunión en la asociación IMA donde dos madres que ya habían hecho una kafala nos explicaron el proceso y fue después de esta explicación que me decidí por Marruecos. Como supongo que le pasará a mucha gente me daba miedo tener que tramitar el proceso yo sola, pero por otra parte me encantó como hablaron de su proceso de adopción, de los niños y las crèches (los centros donde se encuentran los menores de 6 años), y me gustaba poder controlar el proceso tan de cerca.

Cuando por fin tuve el Ci las informaciones sobre los procesos en Marruecos eran bastante desalentadoras, no asignaban niños en las ciudades donde se había dirigido la mayoría de familias, había familias estancadas en medio del proceso sin saber cómo terminaría… así que esperé.

Esperé y desesperé un poco, hasta que decidí intentar contactar con nuevas ciudades para ver las posibilidades. Así fue como por casualidad encontré a mi hijo.

Mi madre y yo llegamos a Marruecos después de un primer contacto telefónico y no conocíamos nada de la ciudad en la que estábamos, eran solo las 7 de la tarde y salimos a comprar agua y dar un paseo. A los dos pasos nos encontramos frente a la puerta de la crèche y pensé que mi niño seguramente estaba ya allí dentro. En ese momento hablamos que el proceso podía durar un poco ya que no conocíamos ningún antecedente de kafala en ese juzgado pero que una vez empezado, ese sería el niño y no lo podría dejar.

Por la mañana, ya dentro con la asistente social y después de hablar un rato me dijeron que había solo un niño que podía ser kafalado, y me preguntaron si quería verlo. Casi antes de poder decir que si me lo pusieron en brazos. Era un bebe muy pequeño, mucho más de lo que me había imaginado que sería y temblaba. No me atrevía a mirarlo. Entonces mi madre le dijo: ¡Qué ojos tan bonitos que tienes! Y entonces levantó la cabeza y me miró… y si… tenía unos ojos preciosos, enormes y negros.


El camino no fue nada recto.

Desde esa mañana de la asignación hasta que me dieron su kafala y pudimos empezar a tramitar el pasaporte y el visado para llegar a casa pasaron 18 meses.

No podría explicar la causa exacta de que el proceso se alargara tanto, fueron muchas cosas. Por una parte los extranjeros que habían realizado una kafala en ese juzgado no hacían los seguimientos requeridos por el juez, por otra parte el hecho de ser monoparental tampoco ayudó mucho ya que era el primer caso que se daba en el juzgado y siempre me sorprendía algún puente o vacaciones… tampoco ayudó que los papeles del niño se perdieran en el juzgado y aparecieran meses después en la carpeta de otro niño. Fue duro, fue difícil, muchos viajes a Marruecos, mucha desesperación, pero aprendí muchas cosas.

No esperaba cuando empecé que el proceso fuera a ser así, que debería hacer yo todos los papeles, incluso redactarme mis propias demandas y recursos (con la inestimable ayuda del escribano público), ni tenía ni idea que llegaría a moverme por un juzgado marroquí con la seguridad que llegué a hacerlo (yo, que me perdía en mi propia ciudad), no tenía ni idea de las preguntas que llegarían a hacerme, ni sabía las muchas cosas que viviría en la crèche, , ni las personas que llegaría a conocer, ni cómo podía cambiarte un proceso así y afectar a un niño tan pequeño. Cuando empecé, no tenía ni idea de nada.

Mi hijo a veces me recibía con besos y una sonrisa, otras veces enfadado, otras me pegaba y luego me abrazaba y se ponía a llorar. Cuando me iba me buscaba detrás de todas las puertas de la crèche y se quedaba sentado en una esquina sin querer hablar con nadie. Un día que llegué me dijo su primera palabra, se acercó al verme en la puerta, me señaló y dijo: ¿titi? (¿te sientas?).

Cuando empezó agosto y el juez se fue de vacaciones perdí la esperanza de llegar a obtener la kafala, me volví a casa y me despedí de todo el mundo.

Pero volví al cabo de un mes otra vez e hice el interrogatorio con la policía (dos días seguidos…) porque las entrevistas que había hecho antes con las otras autoridades no habían sido suficientes y el juez dijo que firmaría. Y un lunes por la mañana cogió la hoja verde de un montón, la firmó y salió del despacho para dársela a su secretario. Cuando entré en la crèche con la copia de la sentencia en la mano se la leyeron todas las cuidadoras y empezaron a gritar yu-yu. Esa noche lo celebramos comiendo harira y dulces con ellas mientras todos los niños dormían.

El día siguiente salimos de la crèche y mi hijo durmió una siesta de 4 horas en la cama del hotel. A partir de aquí la logística fue un poco más complicada, era Ramadán y todos los restaurantes estaban cerrados hasta la puesta del sol, coordinar las mega-siestas con los horarios del juzgado para conseguir los documentos para el pasaporte era complicado y yo estaba agotada del proceso, así que el trámite lo terminó un abogado.

Finalmente un viernes de mi segundo Ramadán en Marruecos, a las 4,30h de la tarde, conseguí el pasaporte de mi hijo. Estábamos sentados en un banco delante de la ventanilla del funcionario esperando a ver si ese día nos podía hacer el pasaporte y entonces le llamaron, me miró y me dijo: El Gobernador quiere verte. Subimos y subimos escaleras hasta llegar a su despacho. Solo quería saber cómo eras, me tengo que asegurar que no lo quieras para algo malo – cogió al niño en brazos y lo levantó en el aire – a la chance!. Y firmó el pasaporte.

Y salimos del edificio con un sol enorme de setiembre que empezaba a bajar del cielo y fue como un final de película en tecnicolor.

Bueno, evidentemente no fue el final de los trámites, también tuvimos problemas con el visado de entrada en España, por algún problema denegaron la primera petición de visado y lo que debería haber tardado 4 días tardó 21… pero llegamos a casa en octubre.


Hemos hecho los seguimientos en el Consulado que ha pedido el juez desde Marruecos. De forma más informal envío fotos a la crèche y mantengo correspondencia con la asistente social. No me gustaría que ninguna familia más, ni ningún niño, tuviera problemas porque yo no hago los seguimientos… tampoco me gustaría que pensaran que me lo llevé para hacerle algo malo.


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Desde que redacté este texto para la revista Niños de Hoy han pasado un par de años. justo en ese momento, en el que escribía eso había empezado mi segunda kafala en Marruecos, una kafala que, gracias a la experiencia de la primera esperaba mucho más tranquila... y realmente ha sido mucho más tranquila, pero no porque haya sido un proceso más fácil sino por eso que supongo llaman "ser más maduro". Cuando escribía ese artículo ya tenía al que iba a ser mi segundo hijo asignado. Recuerdo como entonces decidí no contarlo, decidí no hacerlo casi ni a los miembros de mi familia y solo a unos pocos amigos, ya que me suponía una tensión emocional demasiado grande, solo de pensar que podía pasar otra vez lo mismo, o peor, ya que era consciente que, aunque la gente de mi alrededor incluso la gente en Marruecos considerara que iba a ser mucho más fácil porque ya tenía un niño en kafala, podía no salir bien.

Y supongo que no salió bien. Después de la asignación, unos cuantos viajes, permanecer un tiempo en Marruecos, y demás cosas que hacemos todos cuando nos encontramos en situaciones así... Un día el niño ya no estaba. Como había pasado en el caso de mi primer hijo pasó una familia por la crèche que decidió ir al tribunal y pedir la kafala del niño. En este caso el juez, otro distinto al de la primera vez, decidió dárselo y en menos de una semana el niño estaba ya con ellos.

Si alguien ha seguido el tema de las kafalas sabrá que se prohibieron las kafalas a extranjeros y que unas cuantas familias, los periódicos hablaban de unas 40 pero seguramente eran más (yo no mantenía contacto con ninguna así que intuyo que a mi no me contaban en ese número e igual le habrá pasado a otras familias), nos encontramos con asignación, algunas veces ya con la mitad del proceso realizado, y sin poder continuar, en un limbo del que nadie sabía sacarnos.

Creo que el juez tomó la mejor decisión. Incluso en ese momento en que me me dio un bajón y me sentí muy triste, sabía que era la mejor decisión. No hubiera tenido mucho sentido tener una pataleta ya que la balanza se inclinaba claramente hacia un lado. Crecer en una crèche no es lo que tiene que hacer un niño, si puede salir debe salir... lo antes posible.

Una vez escribí en mi blog sobre qué eran para mi realmente problemas con la kafala, fue antes de esto... y bueno, sigo pensando los mismo.

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22/3/14

¿es fácil adoptar en áfrica?

A menudo nos llega al correo de la web preguntas de este tipo:

- ¿Se puede adoptar en África?
- ¿Es fácil adoptar en África?
- Queremos adoptar en África, ¿Qué tenemos que hacer?

o incluso:

- Quisiera adoptar un africano porque allí se mueren de hambre ¿Cómo tengo que hacer?

ÁFRICA

África es un continente, mayor que el continente europeo o que américa del sur. Un continente en el que conviven (a veces mejor y a veces peor) distintas etnias y en el que se hablan muchas lenguas distintas (más de las que se hablan en Europa). Un continente formado por distintos países con circunstancias y leyes distintas en lo referente a la adopción... y no, no vais a encontrar un Consulado de África en vuestro país, ya que África NO ES UN PAÍS.

- ¿Se puede adoptar en África?

Cada país africano, y hay actualmente 54 países independientes más algunos estados o territorios dependientes o que forman parte de otros estados no africanos, tiene sus propias leyes sobre adopción.

En algunos la adopción no existe, como sería el caso de países que se rigen por las leyes basadas en la ley islámica, Marruecos, o Argelia por ejemplo.

En otros existe la adopción pero no se permite por lo general a personas residentes en el extranjero. En otros se permite pero no hay experiencias de adopciones por parte de extranjeros y por tanto el proceso es incierto, en otros no se dan las garantías suficientes para adoptar en ellos aunque esté mínimamente legislado. Seguramente en muchos de ellos legislar la adopción internacional no ha sido nunca una prioridad.

En algunos, pocos, hay adopción internacional. El principal país africano en el que se realizan adopciones internacionales, es o ha sido hasta la fecha Etiopía.


- ¿Es fácil adoptar en África?

En estos momentos NO ES FÁCIL ADOPTAR en ningún país. Quizás nunca ha sido fácil adoptar, pero en estos momentos hay más personas dispuestas a adoptar, con un expediente abierto, que menores adoptables, especialmente cuando se trata de menores de 3 años y sin problemas de salud.

Los países de origen, y eso está pasando con los países africanos y con todos los países, están endureciendo más los procesos para garantizar que los menores que salen de su país en adopción internacional no tiene otra opción, que los padres y madres no han tenido otra opción  y que esos menores no han tenido otra opción que salir de su país.

Eso es bueno.

- Queremos adoptar en África, ¿Qué tenemos que hacer?

Cualquier persona que desea adoptar, ya sea en su país o en el extranjero, debe seguir el mismo proceso, presentar una solicitud y ser valorado para la adopción... a partir de aquí dependerá del país en el que adopte cómo continúe el proceso. Debe informarse antes de si su proyecto de adopción es o no viable.


- Quisiera adoptar un africano porque allí se mueren de hambre ¿Cómo tengo que hacer?

África es un continente. En África hay bellísimos paisajes naturales y (pocos ya) animales salvajes, desiertos y baobabs, hay grandes ciudades modernas, algunas llenas de polución como la ciudad en la que tú vives, personas que salen por la mañana a trabajar igual que lo haces tú después de tomarse el desayuno, niños y niñas que van a la escuela cada mañana y juegan a futbol por la tarde, familias felices, con sus artistas y músicos y sus manifestaciones culturales, hay gente orgullosa, conflictos armados como los hay en tu continente (abre el televisor), hay gente que no tiene qué comer o acceso a medicamentos, por desgracia eso no es endémico de África, también hay mujeres que dan a luz hijos e hijas que no son deseados, igual que pasa en tu país.

Hay infinidad de ONGs que llevarán tu aportación para que uno de esos niños o niñas no muera de hambre, para que su familia pueda garantizarle un futuro en África, junto a ellos. La finalidad de la adopción no es esa.

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17/6/13

paralización de la kafala de extranjeros y no residentes en Marruecos

A raiz de diversos artículos aparecidos en la prensa referentes a los procesos de kafala empezados por familias españolas y que quedaron paralizados en setiembre de 2012 por la publicación de una circular del Ministerio de Justicia marroquí realizamos un escrito en la web sobre esta problemática en octubre de 2012 que os reproducimos aquí.
 
 
 
La kafala es un sistema de protección de la infancia en situación de abandono o huérfana que se aplica en los países islámicos. En estos países no suele existirá la adopción, salvo alguna excepciones, y la máxima figura de protección para estos niños y niñas es la kafala.
 
Desde finales de los 90 se han realizado algunas kafalas desde España, especialmente en Marruecos, pero ha sido los últimos 3 años cuando el número de demandas de kafala realizadas por españoles en Marruecos ha sufrido un gran incremento por diversos motivos.
 
Por una parte los procesos en países en los que tradicionalmente se realizaban adopciones han cerrado la adopción internacional o han endurecido sus requisitos para adoptar, o las esperas para una asignación se han alargado tanto que hace que las familias descarten adoptar en ese país, o los menores que pueden ser adoptados no cumplen el perfil para el que la mayoría de familias se ofrece (es decir, menores de 3 años y sanos).
 
Por otra parte, Marruecos, está muy cerca de España, los viajes, si deben hacerse barios, son asequibles y permiten a la familia estar en contacto con el niño o niña durante le proceso facilitando la integración posterior en la familia. El proceso además se tramita "por libre", es decir no es necesario al intervención de una Ecai (Entidad de Colaboración para la Adopción Internacional), ni siquiera es necesario contratar un abogado en el país para realizar los trámites ya que la misma administración marroquí, con un poco de paciencia, puede realizar todo el proceso. Estos dos factores hacen principalmente que los costes de una kafala en Marruecos sean mucho menores que los costes de una adopción internacional en otro país y en un momento de crisis económica, eso ha hecho que muchas familias dirijan su mirada a este país para ir a buscar a sus futuros hijos o hijas.
 
En Marruecos además el número de niños abandonados cada año es muy importante, el número de niños que viven en instituciones de beneficencia y que pueden ser kafalado es muy importante, y estos niños suelen ser pequeños y suelen tener un buen estado de salud… Hablamos de niños si, no de niñas, ya que la mayoría de niñas son kafaladas rápidamente por los propios marroquíes.
 
Pero en el mes de setiembre salió una circular firmada por el Ministro de Justicia, Mohamed Ramid, en la que se transmitía a los Procuradores (una figura similar a un fiscal en España) que no era conveniente dar la autorización para la kafala a familias residentes en el extranjero ya que no era posible controlar que se cumplieran con los requisitos de kafala por parte de estas familias y que era imposible retornar a los menores a Marruecos si, por los motivos que estipula la ley, debía revocarse la kafala.
 
A partir de esta circular han sucedido muchas cosas, la mayoría de Comunidades Autónomas han dejado de emitir Certificados de Idoneidad (o de Adecuación) para kafala, evitando así que más familias se vean afectadas, y principalmente se han paralizado todos los procesos de kafala iniciados por extranjeros, en cualquier fase del proceso y en todas las ciudades de Marruecos. Esto ha afectado a familias que esperaban asignación pero mayoritariamente ha afectado a familias que tenían asignación y ya conocían la niño o niña asignado.
 
 
 
Deberíamos hablar de los antecedentes que han desencadenado en esta circular pero estos antecedentes en conjunto solo los puede conocer el mismo ministerio.
 
La decisión de dar o no la kafala a una familia recae en el Juez de Menores del Tribunal donde reside en niño o niña, este debe pedir una investigación de la familia a distintas autoridades locales (policía, municipalidad, servicios sociales y representante religioso) y esta investigación es ejecutada a través de los Procuradores. El problema en estos momentos es ese punto del trámite.
 
Un juez puede dar la kafala sin esa investigación, de hecho uno de los antecedentes que ha degenerado en esta nueva situación ha sido ese, en una ciudad concreta donde hace años que se realizan un gran número de kafala (principalmente por familias españoles pero también francesas, suizas, belgas, etc..) el Juez daba las kafalas sin el informe del Procurador ya que este se negaba a hacer estos informes para extranjeros. No es nada ilegal sino que, cómo en cualquier proceso judicial, el juez interpreta la ley y si se dan los requisitos para entregar una kafala puede darla. De hecho hay otras ciudades pequeñas donde se daban también kafalas sin realizar todas las investigaciones o siguiendo un proceso distinto.
 
A este factor se unió el problema con los seguimientos de los menores. Los seguimientos de menores en kafala son obligatorios según lo establece la ley y es el Juez quien debe pedirlos a través del Procurador, que es siempre el ejecutor de lo que decide o necesita le Juez. Estos seguimientos deben hacerse en la kafala nacional a través de los servicios sociales o en algunos casos a través de la policía, pero no suelen hacerse. En el caso de los residentes en el extranjeros, sean marroquíes o extranjeros, los seguimientos se hacen a través del Consulado de Marruecos al que pertenece el lugar de residencia de la familia. Estos seguimientos en su mayoría no se han pedido, seguramente por una falta de cultura del "seguimiento post-adoptivo" que existe en Marruecos en general, y por otra parte porque los jueces que dan las kafalas a extranjeros lo hacen porque consideran que los niños y niñas estarán bien atendidos. Por desgracia los pocos seguimientos que se han pedido a los Consulados no llegan nunca a los jueces, los motivos no los sabemos, quizás desidia de los responsables en los consulados, quizás se pierden como se pierden muchos documentos cada día en Marruecos.
 
Los seguimientos son importantes y deberían hacerse, igual que se hacen en la mayoría de países extranjeros en los que se adopta desde España.
 
Concretamente, y para seguir con el ejemplo paradójico de la misma ciudad, el Juez no pedía los seguimientos y por tanto todos esos niños que fueron dados en kafala sin tener el informe favorable del Procurador no han tenido un seguimientos posterior.
 
 
 
En noviembre de 2011 se celebraron las elecciones generales en Marruecos y el partido ganador fue un partido islamista moderado, Partido de Justica y Desarrollo, y en los meses siguientes se produjo cierto movimiento de jueces y de procuradores en los tribunales marroquíes. Concretamente, y siguiendo con el ejemplo, el Juez que había dado las kafalas a extranjeros dejó de ser juez de menores y el nuevo juez decidió que no iba a dar kafalas como hasta entonces sin el informe del Procurador. Esto dejó, mucho antes de la circular adecenas de familias paralizadas en esta ciudad, con niños asignados y nuevas familias a las que se fue asignando aún y la paralización de las kafalas.
 
Realmente cuando esta situación llegó al Ministerio de Justicia y fue evaluada… Era evidente que necesitaba un estudio, cómo mínimo un tiempo para estudiar qué pasaba con los seguimientos y para igualar criterios en los distintos tribunales… eso parece lógico y lo más sensatos, por lo menos si se quiere garantizar la seguridad de estas kafalas. Quizás alguien se pregunte porque no se había hecho antes, pues porque no se habían dado todos estos factores juntos anteriormente.
 
En el Salón de la Infancia y la Kafala celebrado en Casablanca en octubre, algunas asociaciones allí presentes se unieron para realizar una petición al Ministro. En esta petición se pide que no se paralicen las kafalas ya empezadas para evitar la separación de los niños de las familias que ya han empezado su vinculación, pero principalmente se pide que haya más medidas para garantizar que los niños y niñas no crezcan en centros y que los que tengan que hacerlo lo hagan en unas condiciones dignas, que según estas asociaciones no se pueden dar en estos momentos.
 
Marruecos va hacía el camino de poder cuidar de sus niños y niñas abandonados, pero para llegar a eso, a parte de no permitir la salida de menores del país, deben adoptarse otras muchas medidas, y de esto es de lo que se quejan las asociaciones marroquíes. Estas asociaciones encargadas de administrar los centros saben que no van a tener medios para cuidar de esos niños, muchas veces los centros solo tienen niños hasta 6 años ¿qué va a pasar con los niños que no encuentren un centro a partir de esa edad? Los números que manejas estas asociaciones son desoladores. Realmente este es el drama humano, no como están enfocando algunos medios un número bastante pequeño de familias que tiene niños asignados, que es un drama para esas familias, pero niños van a seguir quedando en los centros de Marruecos aunque adopten un número determinado de extranjeros, esa es la realidad de la adopción internacional.
 
La decisión de permitir la kafala a residentes en el extranjeros es una decisión de Marruecos y las familias deberán acatar lo que Marruecos decida, si decide que por cuestiones humanitarias estos niños asignados a familias extranjeras puedan salir de Marruecos con los kafil que hace meses que conocen, lo decidirá Marruecos. Los estados extranjeros podrán hacer de mediadores si se quiere para asegurar que se realicen los seguimientos o que se den las garantías legales para la kafala, pero la decisión es de Marruecos y todos esperamos que decidan pensando en el mejor futuro para estos niños y niñas.

Este escrito que publicamos en la web a finales de 2012, por desgracia, sigue vigente ya que no se ha llegado a ninguna solución a los procesos de familias españolas paralizados, aunque esta última semana ha aparaceido un artículo que señala que se van a resolver antes de las vacaciones, estudiando cada caso de forma indivuadual. Nos gustaría creer que finalmente puedan solucionarse todos los casos, incluso que todos ellos sean favorables para las familias, pero esta misma propuesta ya se había comentado hace medio año.

En la notícia, y en otras anteriores que se habían publicado, se señalaba que el govierno español está planteando modificar la ley para adaptarla al caso concreto de la kafala, evitando que esta pueda convertirse en adopción. Entiendo que esto pueda garantizar que no se modifique en los papeles la afiliación del menor, sinembargo seguramente el principal problema para evitar la entrega de menores a extranjeros es la religión y una modificación de la ley ¿será suficiente para el govierno magrebí? Y en todo caso ¿la condición es ese cambio de ley? ¿Cuanto tarda en modificarse una ley de este tipo en el Parlamento y ser efectiva? ¿Deberán las familias esperar hasta entonces?

Si cada caso se va a estudiar por separado ¿en qué casos se va a dar la kafala del menor y en que casos va a ser denegada?

A esto se une que hace ya unos meses se ha presentado al parlamento una propuesta de modificación de la ley sobre la kafala que  impediría que cualquier persona de origen no marroquí pudiera acceder a la kafala de un menor y que exigiría un mínimo de 5 años de convivencia para poder sacar al menor del país, esto afectaría también a las familias MRE y las mixtas.

Si lo importante es que los niños y niñas kafalados en el extranjero conserven su religión y su cultura y, como se comenta en distintos medios viajen regularmnte a Marruecos ¿cómo van unos padres a llebar a su hijo kafalado a Marruecos sin tener la garantía que van a poder luego salir para volver a sus hogares y trabajo, y no van a ser retenidos en el aeropuerto? ¿Cómo van a poder estar tranquilos estos niños y niñas y sus familias? ¿Van a vivir siempre con el miedo que si un día entran en su país no van a poder salir? ¿Sólo hay musulmanes en Marruecos?

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