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1/1/16

el niño al que no adopté

Empezamos el año con la traducción de un artículo que hace tiempo teníamos pendiente pero que, por falta de tiempo, no hemos podido terminar de traducir. El artículo apareció en la web de Scary Mummy y está escrito por Liz Curtis Faria que durante mucho tiempo trabajó como asistenta social. La foto la hemos sacado del mismo artículo. Habla sobre el sistema de acogimiento familiar, en Estados Unidos, en el que crecen muchos menores tutelados. 

Os traemos esta traducción y como siempre os recordamos que siempre que traducimos un texto, éste no representa las ideas de la web o de las personas que participan en este blog, únicamente lo traducimos para que sirva de reflexión y para mostrar distintos puntos de vista de distintas situaciones relacionadas con la adopción.

"El niño al que no adopté"

Hubo algo en lo que dijo que me cautivó. Algo en la cadencia de las palabras, el tono de su voz.


"Nadie me quiere. Ni siquiera mi madre que me dio a luz."

Esta es una frase extraña ¿no es así?

Ni siquiera mi madre que me dio  a luz.

Estaba abrochado en el asiento de atrás de mi Toyota, demasiado pequeño aún para sentarse en el de delante. A los 7 se había mudado ya más veces que el número total de años que llevaba en la Tierra. Y esta vez, como las otras veces de antes, se mudaba con sus pertenencias dentro de una bolsa de basura. Una maleta, por lo menos, habría añadido cierto grado de dignidad a todo el asunto - ser "colocado" en otro y otro e incluso otro hogar de acogida antes de llegar a tercero. Las bolsas de basura se rompen, ya sabes. Las bolsas de basura no pueden llevar el contenido de toda una vida, y ciertamente no la de una vida tan frágil como esta.

Se rompen por el esfuerzo, con el tiempo.

Esta mudanza era más difícil para Stephen que al mayoría. Era una casa en la que creía se podría quedar, al menos durante un tiempo. Había sentido afecto allí. Cuando fui a recogerle, después que su madre de acogida notificara que no podía quedarse por más tiempo, vino conmigo fácilmente; la cabeza gacha, ninguna reacción en su cara. No fue hasta que entró en mi coche que empezó a sollozar por el tipo de dolor que te deja sin aliento.

No podía casi ni salir las palabras de su boca. Nadie me quiere. Ni siquiera mi madre que me dio a luz.

Meses más tarde, en otra escena igual (otra madre de acogida, otra mudanza), se resistiría. Correría por toda la sala de estar, escondiéndose detrás de los muebles, rehusando irse. Pero esta noche no tenía ánimo de luchar.

Este era Stephen a los 7.


El Stephen de 9 años tiene un boletín de notas entre sus manos sudorosas. Nos dirigoimos a un evento de adopción*, donde vamos a conocer familias que quieren adoptar a un/a niño/a mayor; familias que no descartan automáticamente a un niño como Stephen con toda su larga "historia". Y él les quiere impresionar, a estos extraños. Quiere ganárselos así que se ha traído su buenas notas como una prueba tangible que es un niño digno de ser amado.

Un niño nunca debería tener que probar que es digno de amor.

El Stephen de 12 años me dice que yo soy su mejor amiga. Yo soy su trabajadora social, y él debería tener un mejor amigo real, pero no se lo digo. Estamos en una grabación para Wednesday's Child**, el programa de las noticias que muestra niños esperando una adopción. Stephen está ante la cámara. Quizás alguien lo escogerá esta vez. Quizás está ofreciendo las evidencias suficientes, a los 12, que es un niño digno de ser amado. Y es digno de ser amado, de verdad. Pero esto no es suficiente. Nunca aparece una familia.

Años más tarde, mucho después que yo dejara al agencia (de adopción), me llegó un email de mi antiguo jefe preguntándome cómo me iba y terminando con una corta PD "Stephen esta encerrado después de escaparse de su casa de acogida. Es necesario que lo adoptes." Mi estómago da una vuelco. He tenido este pensamiento muchas veces. Debería adoptarlo yo misma. Pero no lo hago.

Me enteré de su asesinato a través de un amigo que lo vio en las noticias. Un disparo fuera de una fiesta por una estúpida disputa. Muerto de los 18, muerto justo cuando se convertía en un hombre. Rogué que no fuera mi Stephen. Cuando me di cuenta que realmente era él - que no podía ser otro - sollocé por la angustia que no me dejaba respirar.

Los periódicos no dijeron demasiado sobre el asesinato. Apenas merece una mención. Extraños anónimos dejaron comentarios desagradables online: "Solo otro pandillero" dijeron.

Ni siquiera lo conocían. No conocían ni una sola cosa sobre este chico. No sabíais que cuando niño dibujaba letras en mi espalda con su dedo para pasar el tiempo en al consulta del médico, pidiéndome que adivinara la frase que estaba escribiendo.  “I ♥ U” dibujó entre mis hombros la última vez que jugamos a este juego.

Stephen se había equivocado esa noche en mi Toyota. Su madre le quería, a su manera. Estaba allí, en el funeral. Me saludó amablemente. Creo que sabía que quería a Stephen como yo sabía que ella también. Ambas le fallamos al final, y supongo que eso nos unió. Ninguna de las dos pudo darle una familia.

No había fotos de la infancia de Stephen en el funeral. Ninguna imagen del niño de ojos verdes con la sonrisa dulce para recordarnos lo que habíamos perdido. No había fotos de Stephen con sus hermanos, así que imprimí una instantánea de los cuatro niños juntos, tomadas en una visita supervisada, y las llevé al funeral para darlas a la familia. Era algo que podía hacer, era lo mínimo que podía hacer.

Había muy pocos trabajadores sociales en el funeral, y ninguna de la múltiples madres de acogida de Stephen. ¿Supieron que había muerto? Stephen pasó más parte de su vida siendo criado dentro del sistema (de protección) que fuera. Si reclamas la responsabilidad legal de un niño, mejor preséntate a su funeral. Deberías aparecer cuando muere. Era tuyo, de alguna forma ¿verdad? se lo debes. Y si no te perteneció entonces ¿a quien perteneció?

Su madre estaba allí,  por lo menos. Su madre que el dio a luz. Oigo el eco de su voz desde hace tantos años.

Alguien te quiere Stephen. Quiero decírtelo. Pero es demasiado tarde.

Stephen simboliza a ese niño para mi. El que encarna todos los fallos del sistema, un sistema que está tan roto que para arreglarlo llevaría mucho más tiempo que arreglar todos los huesos rotos de los niños de los que crecen en él.

Se rompen, ya sabes. Estos niños que dejamos atrás. Con el tiempo se rompen.



*NOTA: los eventos adoptivos que se realizan en Estados Unidos, son encuentros, tipo ferias, de familias dispuestas a adoptar y niños susceptibles de ser adoptados, de esta forma los niños que tienen más dificultades para salir en adopción tienen la oportunidad de presentarse ellos mismos a distintas familias y que los conozcan personalmente.

**NOTA: Wendsday's Child es un programa, tipo reportaje, en el que cada miércoles se habla de un niño o niña concreto que está esperando ser adoptado, generalmente niños mayores o con alguna difilcultad que hace que tengan más problemas para ser adoptados.

15/9/15

más sobre la palabra abandono

A raíz de lo que escribimos sobre la palabra abandono, algunos comentarios han sido hacia que no debería usarse la palabra porque no es justa para las madres, que pocos casos son de abandonos entendido como dejar solo a un niño... otros comentarios si han sido de que consideran que es la palabra adecuada, mejor que renuncia u otra. Nos gustaría conocer más las opiniones de adultos adoptados al respecto. Seguramente también experiencias de madres biológicas que son aún más difíciles de encontrar.

Aquí os traemos uno de los comentarios que nos han dejado compartir de una madre adoptiva. 

A uno de mi hijos lo dejaron con 24 horas de vida dentro de algo (no sé si una caja o un pañuelo o no sé) en un río que se usa de basurero con un barranco de unos cuantos metros, el río no tiene agua, de río únicamente tiene el nombre. Un hombre que iba con un carro y un burro a tirar las basuras lo oyó llorar y la policía lo sacó. Yo cuando le cuento la historia de su vida no la empiezo en "yo te fui a buscar" sino la empiezo mucho antes, antes de aparecer yo en la historia. Evidentemente no le he contado exactamente cómo le dejaron, de hecho cuando lea los papeles puede ser triste, puede llorar, pero parece un poco la historia de Moisés... si no has estado en ese rio pues hasta parece que podían haberse inspirado allí... yo cuando fui pensaba encontrar un sitio bucólico cerca de algo que llevara a la gente allí, un sitio donde fuera fácil encontrarle... como lo que decían en las formaciones “no debéis juzgar a las madres por donde los dejan, los dejan en sitios que aunque no nos lo parezca los pueden encontrar fácil, aunque sea la calle, un mercado”. Pues no, no era un sitio para encontrarle. 


Tampoco uso la palabra abandono, uso lo de "te dejaron en un sitio", y él pregunta ¿solo? sí, solo ¿pero yo era un bebé? si un bebé ¿solo? sí solo, pero no sabemos qué pasó ¿me podría haber muerto? los bebes necesitan que los cuiden pero por eso te cogieron enseguida... Él si usa la palabra abandonado, no cuando habla conmigo pero cuando de vez en cuando se le va la pinza y le explica a un desconocido su vida dice “mi madre me abandonó”. No es el único niño adoptado de nuestro entorno con una historia así, algunos en una panadería, algunos en la puerta del orfanato, otros en otras partes...

He de decir que no pienso demasiado en la madre biológica de mi hijo, no siento resentimiento ni nada, de hecho seguramente ni fuera ella quien lo dejó allí, quizás si pero puede que no, podría tener algún problema mental en ese momento... Pero el hecho es que el niño estuvo en un centro esperando que le reclamaran 18 meses y no lo reclamó nadie. Claro, podemos pensar que en su país es duro ser madre soltera (no sé si lo era) hay mucha presión social, pocos recursos económicos, etc... y es verdad, pero claro, en esos 18 meses hubo madres que volvieron. En la misma situación hay madres que no renuncian o abandonan a sus hijos, exactamente en las mismas situaciones. Y también en ese tiempo hubo madres que abandonaron a sus hijos y no volvieron más, y resultó que ninguna era el prototipo de madre del que me hablaba todo el mundo, unas eran de clase bastante acomodada aunque eran jóvenes, otras no eran tan jóvenes y estaban casadas... la verdad es que pocas eran madres solteras adolescentes y sin recursos... creo que conocí a una (y iba cada mes a ver al niño hasta que por fin pudo llevárselo). Quizás me cueste más explicarle a mi hijo que su madre decidió abandonarlo y de esta forma concreta, le puedo contar mil especulaciones, que explicarle porque otras madres (con algunas tengo contacto) no lo hicieron. Es verdad que quizás no fue ella personalmente pero quien fuera era una persona de su entorno, si se lo confió sabía qué podía hacer con él... quizás se lo quitaron, si también, pero entonces podría haberlo reclamado. Las circunstancias pudieron ser la que sean pero fue un abandono, no solo por parte de la madre pero por parte del padre, de los abuelos, de la sociedad.

Sigo sin usar la palabra abandono, no lo hago para que pueda elaborar su historia y usar él su propias palabras. Él usó abandono mucho antes que alguien se hubiera referido a su historia con esa palabra. Pero tampoco he dejado de usarla porque crea que no fue un abandono, independientemente de las circunstancias de la madre, de la familia, o del país...


También puede interesarte:

1/6/15

el patito feo y la autoestima

Hoy voy a escribir sobre un libro, y aunque por el título puede parecerlo, no es el de Cyrulnik.

En al escuela de mi hijo hace unos años trabajaron la autoestima, y para hacerlo los niños y niñas de P4 leyeron el cuento de Andersen “El patito feo”. El tema de todo el curso para la escuela es “la felicidad” y cada curso hace un trabajo en los distintos trimestre en base a este tema, a parte de las asignaturas normales.

Me parece muy bien que se traten las emociones y los sentimientos en la escuela, debería ser así en todas ya que controlar (y cuando me refiero a control no me refiero a inhibir) las emociones es fundamental para aprender, para relacionarse, y en definitiva, lo es para ser feliz (e infeliz).

Pero (siempre hay un pero) el cuento de "el patito feo” me da miedo. Me da miedo porque no sé si el mensaje que transmite es el que yo quiero transmitir a mi hijo.

Hablé un día con al directora, así de forma informal, y me dijo algo así “el patito es tratado mal por su aspecto pero al final del cuento se convierte en cisne”. Si, justamente es eso lo que no me gusta… porque ¿y si nunca te conviertes en un cisne?



En la bibliografía recomendadda para niños y niñas podéis encontrar este cuento: “Guyi Guyi”. Es un cuento que podría parecer el patito feo pero tiene una gran diferencia, la familia del Guyi Guyi si lo acepta tal y como es, no necesita convertirse en un cisne, encuentra su lugar y es aceptado y querido siendo quien es.


El cuento está escrito e ilustrado por Chih-Yuan Chen, escritor taiwanés que se inspiró después de hablar con un amigo de origen coreano, adoptado por una familia en Estados Unidos, sobre lo que fue para él crecer entre dos culturas.




¿Porque nos gusta este cuento?
 
Nos gusta por muchas cosas... En primer lugar porque habla de adopción y a pertenecer a una familia. La historia puede leerse como una adopción transracial pero puede aplicarse también a una que no lo sea y hablar de las lealtades con la familia biológica.


En segundo lugar nos encanta el mensaje que transmite sobre la identidad de una persona adoptada que puede incluir tanto sus orígenes biológicos como los adoptados.


Actividades en el aula


Proponemos algunas actividades que se pueden realizar en el aula a partir de la lectura del cuento. A través de este cuento se pueden trabajar los temas de la adopción y qué nos convierte en familia, pero también puede usarse para hablar de las diferencias culturales que existen entres distintos grupos sociales.

Puede usarse el libro en el aula con niños pequeños, está recomendado a partir de 6 años pero puede leerse perfectamente a niños y niñas más pequeños .



En infantil:


En casa, los niños y niñas, pueden preparar con su familias algunas fotos o objetos para explicar en el aula lo que les gusta hacer juntos, alguna comida especial o fiesta que celebran, alguna costumbre que tienen. Luego en el aula cada niño o niña contará lo que ha preparado con su familia.


 
También puede interesarte:
Libros sobre temas relacionados con la post-adopción
Cuentos para niños y jóvenes sobre adopción
Hablar de adopción en el aula

(Este post puede contener enlaces de afiliados, para más información consulta la política del blog al respecto)



20/5/15

foro y chat de adopción

Por fin tenemos el foro funcionando al 100%! Actualizado a una versión nueva fácil de usar en el móvil y con CHAT. La parte de post-adopción es privada y solo se puede acceder si estás registrado, el resto no que es público.
http://adoptivanet.info/foro

Visítalo, regístrate y comparte con otras familias tu experiencia.

15/5/15

Azur y Asmar (cine y adopción)

Para este fin de semana os traemos una recomendación en forma de película infantil en la que se tratan muchos temas relacionados con la adopción, el acogimiento, la familia, la aceptación de las diferencias y la interculturalidad, de una forma muy interesante.
 
Azur y Asmar (Azur et Asmar) es una película de animación del director francés criado en Guinea, Michel Ocelot (autor también de Kirikou y la Bruja Karabá (1998), Kirikou y las bestias salvajes (2005) y Príncipes y Princesas (2000) y Los cuentos de la noche, estas dos últimas únicamente en francés) que surge de la idea de mostrar cómo se puede crecer y amar dos culturas.  
  
El cuento empieza en Europa donde Azur (azul en francés) es amamantado por su nodriza de origen berebere y comparte su infancia con su hermano de leche, Asmar  (negro u oscuro en árabe). Como todos los hermanos ellos también tiene sus diferencias, celos y peleas. Azur es hijo de un hombre noble que pronto decide que la nodriza y Asmar no son una buena influencia para su hijo, así que decide mandar a Azur junto a un tutor a la ciudad y echar de casa a la nodriza y as u hijo, Asmar.
  
 

Pasados los años Azur es ya un joven y decide irse al otro lado del mar, al país de su nodriza, persiguiendo la hada de los Djins de un cuento que le explicaba ella de pequeño. En el camino un golpe de mar se lo lleva del barco y se despierta en una playa donde las cosas no son como él esperaba. Decide cerrar los ojos para no ver más las cosas que no le gustan… con los ojos cerrados encontrará dos de las llaves que abren las puertas hacia la hada y se reencontrará con su nodriza y su hermano. Ambos empezarán el camino para liberar el hada de los Djins.

Michel Ocelot ha conseguido crear un estilo de animación propio, tanto en el tipo de historias como en la forma en las que son contadas, con finales que resultan siempre inesperados, y en el tipo de animación y decorados (incluso cuando utiliza técnicas de animación por ordenador), que son pequeñas joyas. 



Azur y Asmar tiene un mensaje de respeto a la diversidad cultural, religiosa, de países y de costumbres, nos habla sobre la tolerancia, sobre la igualdad de todas las razas, de ir más allá de los prejuicios y abrir nuestra mente a lo que es diferente.

 

En cuanto a la adopción, la película muestra como la nodriza Jenan siente a Azur como su hijo y aunque pasen los años y estén separados para ella sigue siendo su hijo, igual que lo es Asmar. A los dos los quiere igual y a los dos les ofrece lo mismo.


Habla también sobre qué nos hace madres, padres, hijos y hermanos más allá de la biología. Presenta dos familia monoparentales, Azur y su padre y Asmar y su madre. Mientras que la relación de Azur con su padre no es buena, la relación de Asmar y Azur con su madre (de mentalidad mucho más abierta) y nodriza, respectivamente, es buena. También la película muestra como la madre ha podido prosperar y educar bien a Asmar sin tener un hombre a su lado.

Para mi hay dos escenas de la película muy destacables, aunque todo el film en si es destacable. La primera cuando Azur decide cerrar los ojos y con la ayuda de un nuevo compañero, Crapoux, llega hasta la ciudad y camina a ciegas por ella. En este camino va descubriendo los palmerales, las acequias, la música, la oración, el cous-cous, las especias…

La segunda cuando la Princesa escapa del palacio por la noche y toca por primera vez la tierra… esto me hace recordar como veía mi hijo todas las cosas por primera vez al salir del centro en el que vivía.
 

20/3/15

el prícipe de Egipto (cine y adopción)

El príncipe de Egipto es una película de animación de DreamWorks, productora de Steven Spilberg, basada en el libro del Éxodo. 

La película empieza en Egipto, donde los hebreos viven como esclavos, en el momento en el que el Faraón decide que deben matarse todos los hijos varones de los hebreos. Moisés es dejado en el rio y encontrado por la mujer del faraón que lo adopta y lo cría como a su hijo, sin que este sepa que es de origen hebreo.


Moisés crece junto a su hermano Ramsés llevado la vida de un príncipe hasta que día descubre quien es y tras tener una crisis de identidad, debe huir tras matar a uno de los guardias egipcios.

Una gran película de animación que no tiene nada que envidiar a las grandes producciones de otras épocas que trataban el mismo tema. Unos escenarios impactantes y una música envolvente que te trasladan al antiguo Egipto y unos personajes, que aunque sean de dibujos animados, son completamente humanos.


Se me ha ocurrido pensar que el guionista de esta película es hijo adoptivo, o quizás hermano adoptivo, porque explica muy bien los sentimientos tanto de Moisés como hijo adoptado (la reacción ante la revelación, el encontrarse entre dos familias, el amor a su familia adoptiva que lo ha criado, a sus padres y hermano, la necesidad de alejarse de todo para pensar, etc…) como la de su hermano Ramsés, su amor incondicional de hermano y a la vez el sentimiento de sentirse traicionado y abandonado por Moisés.

Muy recomendable, aunque puede que sea un poco compleja para según qué edades. Independientemente del tema adoptivo está muy bien hecha, para mi de las mejores de Dreamworks, una gran banda sonora, y merece la pena para un sábado por la tarde con mantita en el sofá.


Referentes para personas que fueron adoptadas




23/2/15

test CUIDA

Durante el proceso para obtener el Certificado de Idoneidad en algunas comunidades se pide a las familias que realicen un test llamado CUIDA, un test desarrollado para evaluar a futuros padres adoptivos o personas que desean acoger o tutelar a un o una menor.

No en todas las comunidades se pide pasar este test, pero si que lo piden también algunos países de origen para incluirlo en el dossier de la familia adoptante.


Muchas familias están preocupadas por este tipo de pruebas ya que , quizás, nunca han hecho un tipo de prueba parecida. Muchas de ellas nos piden poder tener uno de estos tests para poder conocerlo.


Aunque realmente este test sin el análisis de los resultados no es demasiado útil, una familia nos facilitó una copia del mismo. Cualquier personas que quiera tenerlo puede contactar con nosotros siguiendo las instrucciones que hemos dejado en el foro.


También puede interesarte:
Información sobre adopción en las distintas Comunidades Autónomas.
¿Qué es el Certificado de Idoneidad?

22/10/14

imagínate...

Imagínate que estás en la playa. Estás tumbado tomando al sol en una hamaca oyendo el relajante sonido de las olas.
Imagínate que esa playa es una hermosa playa de arenas blancas y palmeras, una playa de la costa de Tailandia por ejemplo.
Imagínate que en un momento la costa desaparece, una ola gigante se lo lleva todo, te arrastra y lo arrastra todo a tu alrededor.
Imagínate que sobrevives.
Imagina entonces que vuelves un día a la playa... ¿podrías cerrar los ojos?




Imagínate que eres un niño.
Imagínate tu familia, tu hogar, tu vida.
Imagína que un día todo eso desaparece.

2/10/14

honrarás padre y madre (biológicos)

Es bien cierto a veces que los padres (biológicos) de nuestros hij@s les han causado daño, por abusos, negligencia o exposición a sustancias durante el embarazo. Nosotros, sus padres (adoptivos) lo daríamos todo por ellos, haríamos cualquier cosa para protegerlos y, como haría cualquier otro padre, nos disgustan las personas que han podido hacerles daño.

El problema en nuestro caso es que, las personas que pueden desagradarnos, son sus padres biológicos. Por una parte sabemos que nuestr@s hij@s pueden identificarse con ellos, con la madre o el padre biológico, así que debemos hablarles bien de ellos, pero a la vez sentimos un fuerte desagrado por lo que hicieron.

Es importante, al tratar de equilibrar entre estas dos realidades, separar a la persona de la acción. Cuando hablamos sobre lo que hicieron sus padres que nos gustaría que no hubiera pasado debemos asegurarnos que hablamos de la acción, no de la persona. 

Ningún niño quiere pensar que viene de "unas malas personas".

Debemos dejar claro al niñ@ que sus padres (biológicos) tomaron unas decisiones e actuaron debido a unas circunstancias concretas en su vida, y hacerle ver que sus circunstancias son y serán distintas, que no están destinados a seguir sus pasos.

Debemos, al hablar de los padres (biológicos) desarrollar un sentimiento positivo en esta parte de su identidad... pero sin mentir.



También puede interesarte:

8/6/14

hijos del corazón

Hijos del corazón es una serie documental que, aunque hace ya algunos años que se hizo y la situación de la adopción internacional ha cambiado mucho, marcó a muchos de nosotros durante y antes de empezar su proceso de adopción.

Os traemos aquí el documental como recuerdo de esos momentos y también para aquellas familias que son ya "de otra época" y no lo conocen. Muchas de las historias, especialmente al tratar los momentos post-adoptivos, siguen perfectamente vigentes.

CAPITULO 1


CAPITULO 2


CAPITULO 3


CAPITULO 4


CAPITULO 5


CAPITULO 6


CAPITULO 7


CAPITULO 8

3/6/14

acogimiento familiar en Cataluña

La Cruz Roja y el ICAA (Institut Català de l'Acolliment i l'Adopció) han editado un tríptico informativo sobre el acogimiento familiar en Cataluña. Este folleto habla, en primera persona, de los implicados en el proceso de acogimiento.

Jordi es un niño de 10 años que vive acogido en casa de Glòria y Jaume mientras sus padres, Joan y Rosa, se recuperan de una situación difícil.  Gracias a la ayuda profesional que reciben cada día están mejor y cada vez más cerca de poder estar juntos otra vez.


Judit es la asistente social que se encarga del caso de Jordi y su familia. Visita a Jordi en su casa de acogida para asegurarse que el acoplamiento va correctamente. También compaña a Jordi a visitar a sus padres de forma periódica.

Glòria i Jaume, hace tiempo que pensaban en acoger a un niño o niña en su casa y hace un año tienen a Jordi con ellos. Saben que no son sus padres pero que deben darle todo lo que sus padres no pueden darle en estos momentos. Esperan que pronto pueda volver con ellos.

Marta y Clàudia son las hijas de Glòria y Jaume, de 12 y 14 años. Aunque a veces se pelean con Jordi están contentas de tenerlo con ellas en casa. Saben que lo echaran de menos cuando se vaya pero que debe volver con sus padres.

El folleto habla también de los distintos tipos de acogimiento que existen.

El acogimiento de urgencia y diagnóstico, para menores de 0 a 6 años que es transitorio y no suele superar los 6 meses. Mientras dura el acogimiento un equipo especializado determina cual es la mejor opción de futuro para el niño o niña.

Acogimiento simple para menores hasta 17 años cuando se prevé que pueda retornar con su familia de origen. Su duración depende de la situación en la que se encuentra la familia y el menor progresivamente va teniendo más relación con ella hasta que llega el día que regresa a la familia.


Acogimiento permanente también para menores de 17 años cuando en principio no se prevé que puedan volver con su familia de origen. Siempre que se considere adecuado el menor mantiene contacto con su familia de origen.

Acogimiento especializado en unidades convivenciales de acción educativa. Este tipo de acogimiento va destinado a grupos de hermanos, niños, niñas y adolescentes con necesidades especiales y la familia acogedora debe tener unas características especiales, por lo menos uno de sus miembros debe tener una titulación y experiencia específica.

Para obtener más información sobre le acogimiento familia en Cataluña se puede contactar con el Servei d'Acolliments Familiars en el 933006565 o a través del correo electrónico acolliments@creuroja.org.