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25/1/16

¿qué haces tu para que tu hijx tenga referentes raciales positivos?

A través de esta anécdota compartida por una familia adoptiva queremos lanzar algunas preguntas:

"Mi hijo pequeño es negro, adoptado internacionalmente en un país donde las personas negras son minoría. Me refiero a las personas negras de origen subsahariano, como él. Allí nunca antes le había cogido una persona negra, nunca lo habían tocado... de hecho no estoy segura si había visto alguna ya que en el hospital donde estaba no había personal que fuera negro ni entraban visitas del exterior, excepto puntualmente alguna madre que iba a ver al bebé que le acababan de asignar.
La primera semana de llegar a casa estábamos en el parque donde jugaba su hermano y allí estaba una familia que conocemos de la escuela. Ellos son originarios de Mali. Me acerqué para saludar y me senté con ello. El padre cogió a mi hijo pequeño en brazos y él se puso a llorar. Gritaba y me buscaba desesperadamente. Tenía 6 meses recién cumplidos. Esa primera semana había estado en brazos de algunos desconocidos (todos blancos) y nunca había reaccionado así.
Ya sabía que necesitaría tener a personas negras en su vida para crear una identidad positiva, no es que eso fuera una novedad. Pero en ese momento me di cuenta que iba a tener que salir de mi zona de confort y buscar esos referentes porque algo estaba tremendamente mal. No era suficiente con ver una persona negra de vez en cuando o tener algún compañero en al escuela que lo fuera, necesitaba referentes, necesitaba crear relaciones de verdad."

¿Qué haces tu para que tus hijos tengan referentes?
¿Cuándo te encuentras tu en minoría?
¿Alguna vez tu hijx se encuentra en mayoría?

28/7/15

veranito, veranito...

Aunque sea verano vamos a seguir con el blog, ya sabéis que no somos especialmente activos y escribir un post de vez en cuando aunque sea en verano pues tampoco difiere mucho de lo que hacemos en invierno... así que aquí estaremos.

Ya hemos escrito algunas veces sobre los comentarios que reciben nuestr@s hij@s y cómo afrontarlos

Esta vez os traemos el escrito de la madre de dos niños de origen africano sobre algunas situaciones en las que se ha encontrado este verano en la playa.

El verano acaba de empezar pero nosotros ya llevamos un mes de vacaciones en la playa.

Mi hijo pequeño, de origen africano, acaba de cumplir 2 años. Le gusta mucho la playa pero hasta hace dos días no ponía ni el dedo pequeño del pie en el agua, es muy sociable y siempre busca niños con los que jugar. En general a la gente le hace gracia, supongo que por la edad y el desparpajo que tiene, y que voy a decir yo que soy su madre, es muy guapete.

Una tarde que había ya muy poca gente se fue corriendo hacia unos niños que jugaban en la arena pero casi ya en el paseo, bastante lejos de la orilla. Eran dos niños de 5-6 años que estaban jugando con la arena y cuando él llegó se levantaron y empezaron a empujarle, así que me fui para allá. Cuando me acercaba ya no estaban empujándole, le iban tocando, no en plan caricia pero tampoco en plan empujón, y al verme se fueron mientras uno del decía al otro: "pues yo pensaba que los negritos estaban pintados".

Puede ser una ocurrencia de niños, puede parecerlo, pero realmente si lo piensas un niño de 5-6 años ya ha tenido que interactuar con alguna persona negra en su vida, por lo menos eso me parece a mi, o por lo menos haber preguntado a sus padres y que le hayan explicado algo.

Otra tarde ya no quedaba casi nadie, más que tarde era casi noche. Había dos mujeres rusas con sus niños al lado del mar, mi hijo mayor jugaba en otra parte y el pequeño fue corriendo hacia donde estaban los niños rusos, que no le hicieron ni caso. No es que estuvieran interactuando de alguna forma, no, cada uno a su bola. Uno de los niños era de la misma altura que el mío, blanco, con rizos rubios. La madre sacó el móvil y empezó a hacer fotos a los dos, luego la amiga con la tablet. No es la primera vez que me pasa que alguien empieza a hacer fotos a uno de mis hijos sin venir a cuento (no se cuando puede venir al cuento que un desconocido te tire fotos) y sin pedir permiso. Cuando llegué donde estaban me dijo: "es que como uno es tan rubio y el otro...". Tampoco es la primer vez que alguien me hace ese comentario tan observador. Cada vez que mi hijo está al lado de un niño rubio con rizos me dicen lo mismo...

Ayer por la tarde otra vez en la playa, un borracho con la botella en la playa se puso a hablar con la mujer que estaba a nuestro lago, yo iba y venía con el pequeño de la orilla y pensé que seguro me iba a decir algo y no estaba de humor. Y evidentemente al segundo dijo algo del "niño negro" y la mujer le dijo que yo era la madre así que allá que vino a decir que no podía ser mi hijo porque era negro y yo blanca, le dije que era mi hijo y entonces empezó a decir que era negro y feo, a gritarle al niño que era aun pequeño diablo. Le dije que si no se iba llamaría a la policía. No se fue, pero es que nadie en la playa hizo nada, no llevaba el móvil así que después de ver que no se iba, de escucharle decir a la mujer que si fuera mi hijo sería café con leche y no sé qué más... Volví a decirle que se fuera o llamaba a la policía (es que estaba encima de mis cosas además...) y como no se iba me fui a buscar a la poli (no la encontré pero él se fue).

Hoy lo mismo, tarde en la playa, nublado y mis hijos han ido a jugar a un tobogán. Han llegado mucho más rápido que yo que iba cargando el cochecito y los trastos por la arena... y el pequeño ha empezado a subir las escaleras del tobogán y había un niño de 4 años sentado que no el dejaba subir. He llegado justo a tiempo para oír como le decía "vete negro". Le he preguntado que qué acababa de decir y parece ser que no había dicho nada, me lo imagino yo todo... Le he echado una bronca que no ha vuelto al tobogán en toda la tarde...

Es verdad que también recibe muchos comentarios cariñosos de gente... pero estos también me agobian a veces porque son demasiados, es como si por el hecho de ser negro todo el mundo debiera decirle cosas, decirme los guapo que es, lo simpático... No es necesario. Luego a estos se suman los "estos niños", ¿qué niños? ¿los de 2 años? ¿todos los niños negros? ¿los adoptados? y muchas otras cosas que vendrán con buena intención, pero me ponen de una mala leche...

¿Soy demasiado susceptible? Me lo dicen, me dicen "tranqui". Y realmente duermo poco, estoy cansada y de mal humor, no aguanto a nadie ni ninguna tontería. Pero ¿susceptible? ¿Por qué deberíamos aguantar según qué comentarios? ¿Por qué vienen de niños? ¿Por qué vienen de borrachos? A mi no me da la gana...





Cosas que escuchan nuestr@s hi@s 

28/11/14

"yo soy adoptada", 3 simples palabras, 3 millones de emociones distintas

Este mes de Noviembre ha sido el "mes de la adopción" en Estados Unidos y esto, junto con otras noticias más tristes, nos ha traído un montón de artículos súper interesantes sobre adopción. En este caso un artículo publicado por una joven adoptada, Mei Webb, originaria de Asia publicado en el Huffintonpost. Habla sobretodo de sus dificultades para hablar del hecho de ser adoptada con otras personas. Habla también de un día que aquí no solemos celebrar pero que en Estados Unidos celebran muchas personas y llaman el Gotcha Day que viene a ser "el día que en que te tuvimos en casa".

Os traemos la traducción y como siempre os recordamos que siempre que traducimos un texto, éste no representa las ideas de la web o de las personas que participan en este blog, únicamente lo traducimos para que sirva de reflexión y para mostrar distintos puntos de vista de distintas situaciones relacionadas con la adopción.

"Yo soy adoptada"

Se cómo te hace sentir decir a al gente que eres adoptado/a...

Para algunos es fácil y para otros muy agobiante y emocional. Veo a muchos niños/as con sus padres biológicos, y algunas veces cuando mi madre y yo visitamos a alguna de mas madres de un amigo que tiene aspecto asiático, hago el tonto y digo: "Ei, ¡ahora no parezco adoptada!". Cuando tenía 5 años muchas veces me sentía avergonzada al decir a mis amigos que era adoptada. Encontraba extremadamente difícil abrirme, así que cuando mis amigos me preguntaban de donde venía, decía que de Australia. Eso en muchas ocasiones les dejaba desconcertados y confundidos. No podían procesar que alguien con apariencia física de China como yo fuera australiana - y aún les pasa ahora (no mis amigos, únicamente a los extraños). Si me preguntaban otra vez les decía "mi padre es chino" o "mi madre es china" (dependiendo de con quien estaba). Estaba asustada de las reacciones de mis amigos; aun pienso hoy en día que a la gente le cuesta procesar a las familias que salen de lo habitual y, honestamente, me disgusta la sensación que tengo cuando le tengo que decir a alguien que soy adoptada - reaccionan como si alguien de mi familia acabara de morir. Estoy segura que muchos otros niños/as adoptados/as pueden reaccionar a esto de una forma u otra.

Mi familia y yo realmente nunca hemos celebrado el Gotcha Day (en mi familia por alguna razón lo llamamos Angel Day, el día del Angel) - nunca he sentido mucha necesidad a celebrarlo. Creo que los niños/as no debería sentir que es necesario que exista un día en que deben celebrar que sus padres firmaron un papel para tenerlos: los padres deberían celebrar CADA DÍA que el niño/a llegó a sus vidas. Este día es un constante recuerdo que lso padres biológicos del niño/a tuvieron que entregarlo por distintas razones, o que murieron, etc... El Gotcha Day es para algunos un día terrible en el que muchos niños/as no cuentan a sus padres cómo se siente realmente. Están agobiados, tristes, enfadados, se sienten poco deseados y la lista puede continuar.

La adopción y el acogimiento permanente puede ser un problema psicológico muy grande, importante y estresante para un niño/a y, decida o no hablar de ello no hace una diferencia, estos sentimientos les acompañarán durante toda su vida. Algunos chicos/as adoptados se sienten muy presionados no solo para encajar en su familia sino para sentirse parte de una. Algunos niños/as se portan mal, algunos se distancian emocionalmente y otros adoptados, como yo, que honestamente no piensan demasiado en ellos y continúan con su vida diaria. Personalmente, al crecer en una sociedad occidental (Australia y Reino Unido), no me siento como una persona adoptada y no quiero un día específico que me recuerde que lo soy, cuando conozco perfectamente que la razón por la que estoy viva es que mis padres me adoptaron. Incluso pensando que mis padres biológicos me entregaron en adopción por un motivo concreto, no me puede preocupar menos - No los odio ¿porqué? Porque no les conozco y no tengo ninguna razón para odiar a alguien a quien no recuerdo y a quien no he conocido en los últimos 14 años de mi vida.

Creo que los padres adoptivos no se dan cuenta que el Gotcha Day (como es conocido en los círculos adoptivos y especialmente en Estados Unidos) no es solo un reconocimiento a la perdida del hijo/a sino también a la perdida de sus padres biológicos. El Gotcha Day se reivindica como algo optimista y emocionalmente intenso, lleno de felicidad y alegría, pero creo que en el interior del niño/a, él/ella ´tiene un sentimiento de pérdida - de sus padres - algo que no deberíamos estar celebrando. Los últimos 3 años me he olvidado completamente del día en el que me adoptaron, el Gotcha Day - no he tenido ninguna necesidad de recordarlo o hacer algo especial por la ocasión. Me siento como si, cada día para mis padres, fuera el Gotcha Day, así que ¿para qué celebrarlo únicamente un día concreto?


Cosas que escuchan nuestr@s hi@s 

27/11/14

reflexiones sobre Ferguson, y sobre criar hijos negros (II)

En la entrada anterior hablábamos de un artículo escrito en un blog por una adoptada transracial adulta a raíz de la muerte de un adolescente negro en Estados Unidos por la policía. En el mismo blog, hay muchos escritos estos días al respecto escritos por adoptados transraciales adultos, se hace una reflexión que no queríamos dejar pasar. No traducimos todo el artículo únicamente una parte, si alguien quiere leerlo entero puede dirigirse al blog original.

Como siempre que traducimos un texto, éste no representa las ideas de la web o de las personas que participan en este blog, únicamente lo traducimos para que sirva de reflexión y para mostrar distintos puntos de vista de distintas situaciones relacionadas con la adopción.

No puedo recordar ahora cuantas conversaciones he tenido con futuros padres adoptivos blancos que me dice: "Me encantaría adoptar un niño pequeño negro, ¡son los más guapos!". Siempre me he preguntado si se dan cuenta que ese pequeño niño negro que desean con tanto amor en uno años será un adolescente y que, durante los años de su infancia hacia su adolescencia, se convertirá en una "criminal andante". ¿podrían esos mismos padres decir tan alegremente "me encantaría ser el padre de un adolescente negro que está siendo seguido por la policía"? No es muy probable- aunque estos dos sentimientos son uno solo en estos momentos. Entre Michael Brown, Trayvon Martin, Renisha McBride, Eric Garner y Ezell Ford está claro que en el clima actual de los Estados Unidos ser negro es sinónimo de ser un criminal.

¿Cómo pueden unos padres adoptivos blancos dar lecciones de seguridad a los hijos negros que están criando? ¿Qué alguna personas pueden insultar durante un partido de fútbol, pero que ellos no pueden? ¿Cómo pueden explicar que su papá puede andar a las 07,11h de la mañana con una sudadera con capucha a hacer un recado, pero que si ellos quieren ir a medianoche a la tienda a comprar deben ir silbando Vivaldi y con las manos a la vista para intentar disminuir el miedo de los extraños que los perciben, automáticamente, como una amenaza? ¿Cómo va un chico negro a aprender el comportamiento adecuado en una ciudad como Ferguson si creció en una cultura en al que constantemente sus profesores le han tratado como a un estereotipo y sus compañeros lo han escogido siempre el primero en su equipo de básquet porque suponen que por ser negro será un buen atleta? ¿Cómo va a crear un chico negro adoptado transracialmente  una identidad saludable cuando el mundo que se ha creado en su hogar o comunidad no coincide con el mundo en el que vivimos, donde la policía, los congresistas Steve King, Cliven Bundy, Janelle Ambrosia, Donald Sterling (¿tengo que seguir?) no les importa si se criaron en una familia adoptiva estable y amorosa? Su piel sigue siendo negra y según algunos eso es por si mismo un delito.



25/11/14

reflexiones sobre Ferguson, y sobre criar hijos negros

Hoy os traemos la traducción de una entrada del blog Lost Daughters que escribe Aselefech Evans, una adoptada adulta que llegó a Estados Unidos des de Etiopía a la edad de 6 años, junto a su hermana  gemela. En esta entrada nos comenta el caso de la muerte de un chico negro desarmado a manos de la policía. A raíz de este suceso hace una reflexión sobre qué significa crecer siendo una persona negra adoptada en Estados Unidos.

Como siempre que traducimos un texto, éste no representa las ideas de la web o de las personas que participan en este blog, únicamente lo traducimos para que sirva de reflexión y para mostrar distintos puntos de vista de distintas situaciones relacionadas con la adopción.



Antes incluso de la decisión que se tomó ayer sobre Michael Brown, he hablado largo y tendido con una gran cantidad de personas adoptadas procedentes de Etiopía acerca de lo que significa ser negro y etíope en Norte América. Los padres adoptivos hablan muchas veces de la importancia de asegurarse que sus hijos conozcan la cultura etíope, pero hay un tema mucho más importante aquí.

Una cosa es que los etíopes de Etiopía críen a sus hijos como etíopes.  Otra cosa completamente diferente es que padres blancos críen niños etíopes en los Estados Unidos.

Al adoptar un niño etíope ¿qué obligaciones adquiere hacía sus hijos? ¿Cómo va  usted a  abrazar la cultura negra? ¿Va a seguir el camino de menos resistencia y enseñar a sus hijos a estar orgullosos de su herencia etíope o le va a mostrar cual es al realidad de ser negro?

La américa blanca no le va a dar a su hijo un pase. Su hijo va a estar sujeto a la intolerancia racial y a las injusticias legales. Su hijo va a ser detenido por la policía. A su hijo se le admirará por hablar bien en inglés, como si eso fuera una novedad. Su hijo se parecerá a la mayoría de la población de las prisiones de Estados Unidos. Su hijo/a pocas veces se va a ver reflejada en las revistas de moda como modelo de belleza.

No es suficiente con comer doro wat en un restaurante etíope o escuchar a Teddy Afro. Los niños y niñas negros merecen crecer con referentes negros a su alrededor, queriéndolos, y enseñándoles. Nosotros, los adoptados etíopes, somos negros en América. Estoy orgullosa de ser negra, y de ser etíope. Quiero que los jóvenes adoptados de Etiopía entiendan completamente su verdad.

Interesante texto que nos habla de algo que hemos ya comentado en el blog y que comentan muchas familias adoptivas también aquí en España con una frase que se lee mucho en los foros "cuando van de nuestra mano los blanqueamos, pero qué pasa cuando dejan de ir de nuestra mano".

Una cosa es el respeto por el país de origen y su cultura, que puede quedar en un simple acercamiento al folklore, y otra enseñar a nuestros hijos, ya sean negros, asiáticos, indígenas americanos o del norte de Europa qué es el racismo y la xenofobia, cómo les hará sentir, en qué situaciones pueden encontrarse y que herramientas les podemos dar para afrontarlo y actuar.

El mes pasado también podíamos leer el testimonio de una adoptada adulta española*, adoptada interracial, en el que hablaba sobre su infancia con pocos (o sin) referentes negros a su alrededor con los que poder identificarse, y la soledad que eso le comportó. Es una experiencia muy personal de una persona adoptada concreta en un ambiente concreto, seguramente muy distinto al de muchos de los adoptados interraciales que hay en España en estos momentos pero, cómo reflexiona Una madre de Marte en su blog, ellos se enfrentan también a la discriminación por su color de piel u origen, a verse distintos al resto de su familia, a ser mirados y preguntados por extraños en la calle...



Cosas que escuchan nuestr@s hi@s 
Cómo contestar a las preguntas intrusivas


*NOTA: Madame Nana ha cambiado su blog de lugar y ahora se puede leer el artículo, reescrito y comentado por ella misma en este enlace.

19/8/14

cuentos que presentan personas negras


Dentro de la bibliografía recomendada que tenemos en la web hemos empezado un nuevo listado de cuentos infantiles.


En este listado hemos intentado buscar libros juveniles y cuentos infantiles en los que el o la protagonista es una persona negra, presentando una visión positiva sobre estos personajes.

Los cuentos incluyen muchas temáticas distintas, desde el día a día de los niños y niñas presentando acciones habituales (un niño  que pasa un día en la nieve o tiene celos de su hermana pequeña, o una niña visita la biblioteca) pero también hemos incluido los cuentos del apartado de adopción, de inmigración o libros que hablan de discriminación y racismo.

Esperamos que os guste tanto como a nosotros.
http://adoptivanet.info/encasa/adopteca-juvenil-protagonista-negro-positivo.php




Estamos trabajando para tener nuevos listados con cuentos protagonizados por personas de origen asiático, sudamericano y/o caribeño entre otros. Cualquier colaboración será bien recibida. Podéis escribirnos a contacto@adoptivanet.info .

Gracias a todos.

20/7/14

identidad y adopción transracial - segunda parte (charla organizada por ICAA)

El pasado día 5 se realizó en Barcelona una charla, organizada por el ICAA (INstitut Català de l'Acolliment i l'Adopció), sobre la identidad y adopción transracial. La adopción transracial o interracial es aquella en la que los padres adoptivos son de una raza distinta al hijo o hija adoptado, esto se da tanto en adopción internacional como también en adopción nacional en España.

La charla se centraba en la creación de la identidad en los menores adoptados transracialmente, concretamente en la formación de una identidad racial sana, siguiendo ya alguna de las charlas que se han dado como la que se hizo el año pasado titulada Identidad y orígenes. En realidad la charla se dividía en dos, la primera parte, que ya os resumimos en otra entrada del blog, fue llevada a cabo por Montse Rius Ruich, psicóloga del equipo de adopciones de Fundació Eulàlia Torras de Beà , y la segunda parte en la que contó su experiencia como adoptada transracial, Cari McCay.

Creímos que era importante resumir esta charla en dos entradas ya que valía la pena profundizar al máximo en cada una de ellas. A decir verdad, aunque la charla terminó media hora más tarde de lo previsto y aún luego hubo espacio para preguntas de los asistentes, faltó tiempo.

Es esta ocasión os resumimos la intervención de Cari McCay. (Más vale tarde que nunca...)



Cari McCay empezó su charla contando una anécdota que le había pasado hacía poco, en un mercado cuando quiso ir a comprar pasta para llevar a un cena con amigos. Después de dar una vuelta por el mercado decidió preguntar a la dependienta de una parada de pasta si tendrían más luego ya que no había mucha en ese momento y esta le dijo que no. Siguió dando vueltas y finalmente decidió compara dos tipos distintos de pasta ya que no había encontrado lo que quería y volvió a la misma parada. La encontró lleva de pasta. En ese momento se dio cuenta que la dependienta no había querido atenderla porque era negra.

Comentó que en otro momento de su vida esta situación la habría puesto furiosa y la habría hundido, pero en este momento ha llegado a aceptarlo y aceptarse a si misma. Puede aceptar que exista gente racista, gente con prejuicios absurdos... y sigue generándole rabia y duele igual pero aceptarlo lleva a no hundirse.

En este punto empezó a contar su experiencia personal a través de la historia de su vida, su nacimiento, su adopción y como en un momento dado su vida da un giro que finalmente la lleva a este punto de aceptación.

Su adopción fue una adopción atípica en el sentido que su madre decidió conservar su nombre y apellidos de origen para mantener una parte de su identidad, pero eso, durante su infancia, le costó mucho de entender y la hizo sentirse aún más excluida. Su madre no hablaba sobre la diferencia, ni de cómo esa diferencia la afectaba. Para ella la diferencia no importaba y Cari creció creyendo que ella era blanca.

Durante su infancia siempre recibió del entorno discriminación positiva pero esto acabó en el momento en que llegó a la adolescencia y empezó a salir sola a la calle. Cuando empezó a tener problemas de racismo su madre siempre lo minimizó, incluso lo justificaba diciendo que eran personas ignorantes que nunca habían visto un negro. Cuando hablaba de la diferencia era para decirle que no importaba, que ella había crecido aquí y que no tendría problemas. Cuando recibían preguntas intrusivas por la calle, su madre siempre contestaba. Su intención era ayudarla pero esto a ella le dolía mucho. No se reconocía como negra, excepto cuando veía otras personas negras. Sentía que no tenía con quien compartir su dolor. Sentía que ella era la culpable. Se odiaba a si misma. Vivía en constante tensión esperando un comentario negativo. Poco a poco fue distanciándose de su familia, se cerró en ella misma, pero su madre lo vivió como una fase de la adolescencia. No fue una adolescente rebelde, se sentía tan hundida que no podía ni rebelarse.

Llega un momento de su vida, a los 25 años, en que se da cuenta que no quiere ser esa persona en la que se ha convertido. Ese momento coincide con una llamada de la policía en la que la informan de la muerte de su hermano biológico con el que prácticamente no había tenido relación. Fue una muerte muy dolorosa. En ese momento decide irse a Londres, se marcha sin conocer la lengua y sin tener claro que es lo que va a hacer allí o donde vivirá.

Allí, por primera vez, encuentra personas de otras razas a la blanca que le sirven de modelo, adultos que estaban normalizados en la sociedad, médicos, profesores y no solamente la visión que tenía estando aquí de personas que trabajan en el campo cogiendo fresas. Esto le dio fuerzas para darse cuenta que ella, aunque era negra, podía llegar a ser lo que quería ser.

También pudo entrar en contacto con otros adultos adoptados y compartir con ellos sus experiencias. Esto le ayudó también mucho, al ver que aunque venían de lugares muy distintos, de clases sociales distintas y etnias distintas, todos habían tenido las mismas experiencias.

Aunque también sintió racismo y especialmente le marcó el racismo de otras personas negras hacia ella por ser diferente y los chocante que fue darse cuenta que la raza no les unía.

Hasta los 30 años no pudo decir que sabia quien era y que se gustaba. Descubrió que no tenía que escoger una identidad, o bien la adoptiva o bien la biológica, sino que su identidad se formó como en un cocktail que incluye ambas culturas, ambas identidades.

Habló de la importancia de la resilencia, tanto para el hijo o hija, como para los padres. esa resilencia les ayudará cuando tenga que ir solos a afrontar los problemas de racismo con los que se encuentren. De la importancia de comentar con el hijo o hija todos esos momentos en los que hay comentarios o actitudes racistas. Y sobretodo ser coherente. Todas las personas de otras razas o etnias sufren en algún momento racimo, si hablamos a nuestros hijos o hijas sobre el racismo luego no podemos tener actitudes o comentarios racistas nosotros mismo hacia otras razas o culturas.




Cari McCay es asistenta social, fundadora y presidenta de la Asociación Gerard, asociación que tiene como principal objetivo el ayudar a desarrollar una identidad positiva a los niños adoptados interracialmente. La hemos podido escuchar contando sus experiencias en otras ocasiones en charlas organizadas por la Asociación Gerard y otras entidades.

Su padre biológico, afroamericano, estaba destinado en la base de Torrejón de Ardoz cuando conoció a su madre, Caridad, originaria de Guinea Ecuatorial. No obstante el matrimonio se separó cuando el padre tuvo que volver a Estados Unidos y dejó a su mujer y dos de sus hijos, un tercero viajó con él a américa. No volvieron de reunirse y al morir su madre, cuando Cari tenia 2 años, nadie se hizo cargo de ella. Cari pasó entonces a residir en un orfanato a cargo de la Congregació de Mares dels Desemparats, en Barcelona, su hermano biológico quedó al cuidado de unos amigos de la madre.

Allí Cari estuvo hasta los 6 años cuando la madre de una de las monjas, junto a su marido, decidió adoptarla. Su nuevo padre murió al poco tiempo, y aunque tenía hermanos estos eran ya mayores, así que básicamente se crió junto a su madre y hermana. Tuvo una infancia feliz con su familia hasta la llegada a la adolescencia que, como cuenta en la charla, hizo que empezara a sentir la diferencia y a apartarse de su familia.


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12/6/14

identidad y adopción transracial - primera parte (charla organizada por ICAA)

El pasado día 5 se realizó en Barcelona una charla, organizada por el ICAA (INstitut Català de l'Acolliment i l'Adopció), sobre la identidad y adopción transracial. La adopción transracial o interracial es aquella en la que los padres adoptivos son de una raza distinta al hijo o hija adoptado, esto se da tanto en adopción internacional como también en adopción nacional en España.

La charla se centraba en la creación de la identidad en los menores adoptados transracialmente, concretamente en la formación de una identidad racial sana, siguiendo ya alguna de las charlas que se han dado como la que se hizo el año pasado titulada Identidad y orígenes. En realidad la charla se dividía en dos, la primera parte llevada a cabo por Montse Rius Ruich, psicóloga del equipo de adopciones de Fundació Eulàlia Torras de Beà , y la segunda parte en la que contó su experiencia como adoptada transracial, Cari McCay, que fue adoptada en una adopción nacional en España en los años 70.

Como siempre que podemos, y para todos aquellos que no pudieron asistir o no podrán ver el video en cuando se cuelguen en la web del ICAA, os traemos un pequeño resumen de la charla.




Como siempre la charla fue muy, muy interesante aunque me perdí los primeros minutos ya que google me mandó a otro cruce entre calles... Cuando entré, si no me equivoco, estaban hablando sobre los problemas de identidad de las personas adoptadas transracialmente ligado también a la herida primaria debida al propio abandono antes de ser adoptado.

Para ayudar al menor a formar su identidad de una forma positiva deben cumplirse tres puntos:
  • Establecimiento del vínculo, un apego seguro entre el menor y sus familia adoptiva.
  • Respeto por los orígenes. Y no solo respeto sino ser capaces de entender qué puede lleva a una mujer a abandonar a un hijo o hija.
  • Conocimiento y comprensión de la diferencia. La raza no debe definir la identidad pero es una parte importante.
Montse Rius apuntó que las primeras adopciones transraciales se dieron en Estados Unidos y en Suecia debido principalmente a dos factores: el descenso de menores "blancos" adoptables y el cambio de mentalidad respecto la adopción como algo que debía permanecer oculto. Pero no fue hasta los años 80 que se empezaron a realizar estudios sobre estas adopciones transraciales y se detectaron conflictos de identidad relacionados con una identidad racial negativa. Tanto es así que hay algunos países en los que se prioriza que los menores sean adoptados por familias de su misma raza, ya que la adopción transracial es una dificultad más añadida al hecho de la adopción.



Un niño o niña se da cuenta desde el primer momento de la diferencia, incluso los bebes que no son conscientes de su propia raza ven la diferencia entre los cuidadores que ha tenido hasta el momento y sus nuevos cuidadores. A muchos de ellos enseguida esa diferencia les angustia. Hay niños y niñas que intentan cambiar la forma de los ojos de su madre, algunos quieren vestirse únicamente de blanco o llevar siempre manga larga o dicen que no son guapos porque no se parecen a sus padres.

Cuando llega la adolescencia les cuesta más identificarse con sus compañeros, los que deberían ser sus iguales, ya que no son iguales que ellos. Tienen incertidumbre sobre como van a ser al crecer ya que no tiene un referente en casa y también sobre si van a gustar a los otros.

Cuando son ya adultos también se preguntan si van a ser rechazados por su raza. Al presentar un currículum o al realizar una entrevista de trabajo o al querer alquilar una vivienda...

La diferencia genera confusión en el sentimiento de pertenencia al grupo, ya sea la familia, los amigos o la sociedad, a pesar de los mensajes que transmitan los propios padres adoptivos. En este caso es distinto a el sentimiento que pueden tener los menores inmigrantes, en este caso su identidad es mucho más coherente ya que en su familia hay personas a las que se parece físicamente, tiene su misma raza y comparten su misma cultura. Además suelen relacionarse con otras personas fuera de su núcleo familiar que también comparten todo eso y por tanto tiene modelos claros que les ayudan a formar su identidad.



Los niños y niñas adoptados pueden rechazar el contacto con personas de su raza, pueden rechazar también cualquier comentario respecto o sus orígenes o su raza, pueden dibujarse a sismos blancos o con los ojos redondos... En la adolescencia pueden querer relacionarse únicamente con personas de su mismo origen étnico o querer viajar al país de origen, pero esto muchas veces aún les genera más confusión ya que si bien comparten una misma raza no comparten una misma cultura y se dan cuenta que tampoco pertenecen al grupo. Es lo que se llama "niños oreo" o "niños banana", negros o amarillos por fuera y blancos por dentro.

La diferencia racial es dolorosa ya que es un recordatorio constante de su historia, del hecho que no son hijos biológicos de sus padres adoptivos y que su madre (y el padre) biológico no pudieron cuidar de él o ella. La diferencia muestra a todo el mundo que fue adoptado y eso puede condicionar sus relaciones sociales. Cuando la gente en la calle pregunta por la raza no solo pregunta por eso sino por su historia y su adopción.

Se comentó que generalmente los niños y niñas adoptados transracialmente durante su infancia reciben una trato de discriminación positiva: es el niño que recibe un caramelo, es al que se deja pasar en una cola... despierta cierta tristeza y compasión cosa que puede afectar a su autoestima.

A la vez tiene riesgo de ser objeto de racismo y prejuicios sociales que afectarán en la construcción de su identidad. Según la asociación UME-ALAIA, asociación de familias adoptivas de Gipuzcoa, un 72% de los menores adoptados ha recibido discriminación racial en la escuela, ese número es superior a la discriminación que reconocen haber recibido por el hecho adoptivo. Esta discriminación les hace sentir de nuevo excluidos y marginados del grupo, afectando la visión que tiene de ellos mismos, y además es muy difícil que se lo cuenten a sus padres.

Los prejuicios sociales se transmiten a través de comentarios que recibe de las personas que le rodean y también de la imagen que genera la televisión, en noticias, programas, dibujos, etc...

¿Cómo debemos los padres tratar la diferencia?

Es importante que los padres hablen sobre la diferencia, no hacerlo de forma constante pero estar atento y aprovechar los momentos en los que salga el tema para hablar sobre ella. La clave es encontrar el punto justo. Si los padres transmiten que ellos aceptan la diferencia el niño o niña también la aceptará. Para ellos hay muchos materiales que pueden ayudar, películas, cuentos, etc...

Hablar sobre el porque de esta diferencia implica hablar de la madre biológica, también del padre, no del país de origen. Una persona no es negra porque nazca en África, no tiene los ojos rasgados porque nazca en China...


Es importante que los padres puedan transmitir empatía hacia el hijo o hija, transmitir que se es consciente que la diferencia racial es dolorosa. Es cierto que todos somos iguales independientemente de nuestro aspecto pero no podemos quedarnos únicamente aquí.

Señalar los parecidos, ya que es cierto que los hijos  acaban pareciéndose a sus padres adoptivos, las expresiones, la forma de hablar, etc... Y eso refuerza el sentirme más arraigado a la familia.

Dar un modelo adecuado en las respuestas que se dan a las preguntas intrusivas. Hay muchos tipos de respuesta (informativas, responder con una pregunta, desviar la atención sobre del niño, etc...) pero es importante saber cómo se va a quedar más tranquilo el niño o niña, y sobretodo es importante poder hablar luego sobre esa pregunta/respuesta con nuestro hijo o hija.

Facilitar el contacto con gente de su misma raza ya que pueden ayudarle transmitiéndole su experiencia. Que los padres tengan amigos en su entorno de la misma raza u otras favorece al creación de una identidad positiva. También que en casa se valoren otras culturas a al dominante, se escuche música, lean libros, etc... ayudará a la formación de su identidad racial.

Se debe reconocer la existencia del racismo. Es bueno preparar al hijo o hija para la discriminación, advertirles de las situaciones, transmitirles que tiene derecho a defenderse, enseñarles cuando deben responder y preparar respuestas, cuando deben actuar y nunca nunca permitir ningún comentario racista, hacia ellos o su raza o hacia cualquier otro grupo racial o étnico.


Conseguir asimilar y vivir con todo esto implica aceptarlo, aceptar cómo es uno mismo y las situaciones que nos han tocado vivir como base para construir la identidad.


Como final de esta parte queremos remarcar una frase que se dijo. El éxito de la adopción no pasa por ser 100% de una familia o de un país, sino por construir una identidad hibrida.







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